domingo, 16 de octubre de 2016

Reparar los efectos del vandalismo




            Las fiestas son días de convivencia y diversión que la mayoría de los ciudadanos disfrutan con el respeto debido al resto de los vecinos y al conjunto patrimonial de Borja. Sin embargo, hay personas que se amparan en el marco de esas celebraciones para, consciente o inconscientemente, perpetrar actos vandálicos que luego hay que reparar.

            En la pasada feria de septiembre fueron lanzadas y colgadas botellas, con líquidos en su interior, en diversos lugares. Los miembros de la brigada municipal ya retiraron algunas en la plaza del Mercado, sobre una caja de registro eléctrico, lo que entrañaba un riesgo añadido. Pero quedan otras. Nada menos que tres en una ventana situada al inicio de la calle de Coloma y otra sobre el pórtico de la iglesia de la Concepción, donde también colgaron otras en las ventanas de su fachada.


            Allí también apareció, el fin de semana inmediatamente posterior a las fiestas, esta pintada que, por estar situada a la entrada de la ciudad y sobre un monumento especialmente protegido, es preciso borrar.


            La proliferación de pintadas, algunas indudablemente ofensivas, como la realizada en la calle de San Juan Baja, se ha convertido en algo frecuente. El Sr. Alcalde que fue especialmente diligente a la hora de solucionar el problema planteado en la plaza del Mercado, nos comentó su intención  de proceder, próximamente, al borrado de todas las existentes en el casco antiguo (declarado Bien de Interés Cultural) y de las que hemos realizado un inventario casi exhaustivo. Una medida digna de elogio que esperamos se lleve a cabo con celeridad, así como la retirada de efectos en algunas vías públicas, convertidas en improvisados almacenes de desechos.

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