miércoles, 19 de octubre de 2016

Romería al Santuario de Misericordia en 1900


            En el archivo de la familia Sánchez del Río, donado al Centro de Estudios Borjanos, se conserva esta curiosa fotografía correspondiente a uno de los acontecimientos religiosos más importantes vividos en Borja, tras el I Centenario de la Virgen de la Peana. En el ángulo superior derecho se ven las iniciales “TS” entrelazadas que pueden corresponder a D. Tomás Sánchez Saldaña (1857-1926), que fue Alcalde de Borja en dos etapas.
            La foto corresponde a la gran romería comarcal que, en 1900, se llevó a cabo al Santuario de Misericordia, por iniciativa del entonces obispo de la diócesis, D. Juan Soldevila y Romero, que posteriormente fue arzobispo de Zaragoza y cardenal, muriendo asesinado a manos de un anarquista el 4 de junio de 1923.
            La romería se enmarcó dentro de los actos organizados con ocasión de las celebraciones del Año Jubilar, decretado por el Papa León XIII. Para su organización se constituyó en Borja una comisión presidida conjuntamente por el arcipreste D. Protasio Gracia y el Alcalde de la ciudad D. Gaspar Otegui, cuyo secretario fue D. Joaquín Alfaro.

            De los actos que tuvieron lugar nos ha quedado una crónica incluida en la obra Santuario de Misericordia, de D. Ramón María Garriga y Nogués, publicada en 1902, así como otros impresos que guarda el Centro de Estudios Borjanos y que queremos dar a conocer.





            El primero es la hoja circular, fechada el 20 de mayo de ese año, en la que la Junta organizadora anunciaba la celebración de la romería el día 4 de junio, lunes de Pentecostés. Impresa en la Tipografía Salas de Zaragoza, se hace alusión en la misma al Año Santo y a la tradición de realizar peregrinaciones a los santuarios marianos, pidiendo por diversos motivos, entre los cuales se cita expresamente el de la “libertad del Papa Rey”. Hay que tener en cuenta que, tras la creación del reino de Italia, los Estados Vaticanos habían sido anexionados al mismo y el Papa confinado en la Ciudad del Vaticano, hasta que la firma del concordato entre Pío XI y Mussolini no resolvió definitivamente esta cuestión que se prolongó en el tiempo.
            Es llamativo el que, en la hoja, se cite reiteradamente a la “Virgen de la Misericordia”, cuando el título habitual utilizado en Borja ha sido el de “Virgen de Misericordia” y así se refiere a ella D. Ramón Manuel Garriga en la obra a la que hemos hecho referencia, coetánea a este impreso.

            Por otra parte, se utiliza como gentilicio el de “borjenses”, en lugar de “borjanos”. En este sentido, no era infrecuente el hacer un alarde de cultismo y emplear,  a veces, el de “belsinonenses”, pues se asociaba a Borja con la antigua Belsinon, en lugar de Bursau, identificación posterior que ha estudiado el Dr. Aguilera.



            Otro impreso, editado poco después fue el del programa de la Romería que se cumplió, salvo algunas modificaciones que vamos a señalar.
            Como preparación de la romería se celebró un triduo en Santa María durante los días 1, 2 y 3 de junio, comulgando el último día más de 600 personas. Al mediodía de esa misma fecha hubo repique general de campanas y, entre nueve y diez de la noche, un bandeo continuado, mientras se iluminaban los balcones y ventanas de muchas casas.
            Todavía no había amanecido cuando el primer grupo de romeros partió de Borja, a las cuatro de la madrugada, desde la parroquia de  San Bartolomé. Estaba integrado por las cofradías de San Bartolomé, San Sebastián y Santa Lucía, con sus estandartes, y presidido por dos sacerdotes.
            A las cinco de la madrugada, salieron de Santa Clara las Hijas de María con su estandarte, las Conferencias de San Vicente de Paúl (sección de mujeres) y las Escuelas Dominicales con todas sus alumnas. Al frente iban otros dos sacerdotes.
            Finalmente, a las cinco y media, iniciaron la marcha desde la iglesia de Santa María, el resto de las cofradías, todos los devotos que quisieron sumarse y los miembros de la corporación municipal y la Junta organizadora, llevando los estandarte de la Virgen de la Peana y de la Romería, este último portado por el Teniente de Alcalde D. Rafael Nogués. Con ellos iba el resto de sacerdotes de la ciudad.
            A la entrada del Santuario se reunieron todos los grupos, dirigiéndose al templo, acompañados por la música, mientras los sacerdotes entonaban el Ave Maria Stella. Allí el Sr. Obispo celebró una “Misa rezada”, asistido por el canónigo penitenciario y el cura ecónomo de San Bartolomé.





            A los romeros procedentes de Borja se sumaron los llegados de Ablitas, Agón, Ainzón, Alberite de San Juan, Albeta, Ambel,  Bisimbre,  Bulbuente, Bureta, El Buste, Cortes de Navarra, Fréscano, Fuendejalón, Magallón, Maleján, Mallén, Malón, Pozuelo de Aragón y Vera de Moncayo. Cada localidad llegó con sus estandartes y con la presencia de sus autoridades civiles y eclesiásticas. Los de Malón, en número de 400, vestían hábito de penitencia y llevaban la milagrosa imagen de su Cristo crucificado. De Ablitas aún se conserva el estandarte en el presbiterio de la iglesia del Santuario, frente al de Borja. Según las crónicas, aquel día se reunieron en Misericordia unas 7.000 personas.



            La fotografía que daba origen a este artículo corresponde a la Solemne Misa que se celebró en el exterior del templo, sobre un altar con la imagen de la Virgen, vistiendo su tradicional manto. La ofició el canónigo doctoral, asistido por los coadjutores de Santa María, corriendo el sermón a cargo del P. Gabriel Palau S. J. un hombre que llegó a desempeñar un importante papel en la Compañía de Jesús.
            En la fotografía puede verse frente a los oficiantes, a un personaje sentado, con traje académico y tocado con birrete, que bien pudiera ser D. Ramón Manuel Garriga, catedrático de la universidad de Barcelona, de la que fue también rector.

            Al término de la Misa, el Sr. Obispo, leyó la consagración al Sagrado Corazón de Jesús, según la fórmula compuesta por el Papa León XIII. Por la tarde, estaba prevista la ascensión al Calvario pero, según las crónicas, a las 15,30 se rezó el Santo Rosario en la iglesia y, tras el canto de la Salve, se inició el regreso a los lugares de procedencia de los romeros. Cuando llegaron a Santa María los de Borja, tuvieron conocimiento del telegrama que el Secretario de Estado, cardenal Rampolla, les había dirigido: “Agradeciendo homenaje peregrinos Santuario de Misericordia, Su Santidad les bendice paternalmente”, acogido con “Vivas” a Jesucristo, a la Virgen de Misericordia y al Sumo Pontífice.




            En nuestro archivo conservamos también estos dos impresos. Una “Plegaria a la Virgen” y el himno oficial de la Romería, cuya letra es extraordinariamente marcial y recuerda a la marcha de San Ignacio de Loyola, compuesta por el P. Otaño en 1880. De hecho, los jesuitas tuvieron un papel relevante en la romería borjana, pues también predicaron en los tres días del triduo.

            Finalmente, debemos recordar que como permanente recuerdo de este magno acontecimiento, se dio el nombre de “Romería” a la calleja de la Cal, aunque lamentablemente fue eliminado, no hace muchos años, recobrando el primitivo.

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