jueves, 10 de octubre de 2019

La evolución del Patrimonio arquitectónico de Novillas



         Por Orden de 17 de abril de 2006, el Gobierno de Aragón declaró “Bien de Interés Cultural”, en su categoría de monumento, el denominado “Fortín” de Novillas, un fuerte fusilero construido entre 1873 y 1875, durante la III Guerra Carlista, para controlar el paso del Ebro en ese lugar y frenar la entrada de partidas en Aragón. Fue dado a conocer por nuestro Centro, en un artículo publicado en Cuadernos de Estudios Borjanos, siendo su estado, en aquellos momentos, el que muestran estas imágenes.





         El monumento fue restaurado por el Ayuntamiento para su empleo con fines culturales y, posteriormente, en el exterior se colocó una barca o bote de los utilizados para la navegación por el Ebro.





         Pero Novillas tiene otros elementos de arquitectura militar que merecen también ser protegidos. Uno de ellos es el torreón que Luis Zueco localizó en el interior de una construcción, probablemente de origen islámico. El otro está constituido por los restos del antiguo castillo templario que quedó integrado en la casa conventual de la orden hospitalaria, que hizo de Novillas cabeza de una de sus encomiendas, los cuales son perfectamente visibles en su parte posterior que da al río.
   


         Esta es la fotografía más antigua que se conserva de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Esperanza, un templo construido a finales del siglo XVIII, reaprovechando los materiales de la iglesia románica del siglo XII que se levantaba en el mismo lugar.

         La imagen es interesante, dado que en ella se puede ver la fachada con los antiguos sillares, rematada por una espadaña sobre la puerta de acceso y un campanil en la parte delantera. También se aprecia la fuente (más tarde desmontada) con un detalle llamativo: el año que figura en ella es 1858.



         En el siglo XX, la fachada de la iglesia fue revocada y desaparecieron las dos espadañas, siendo colocadas las campanas en una estructura de fea factura.



         Finalmente, tanto el exterior como el interior del templo han sido completamente restaurados. Fue una lástima que el proyecto no contemplara la recuperación de la espadaña, optándose por colocar una pequeña torre.





         Otro monumento importante es la antigua casa conventual de la Orden del Hospital, señora de la localidad hasta el siglo XIX. Un conjunto de considerables proporciones cuya fachada principal se abre a la plaza con una triple arquería, respondiendo a una tipología frecuente en la zona, como en la iglesia parroquial de Ambel o en la Casa Consistorial de Tabuenca.  Es muy interesante también la fachada posterior, a pesar de lo cual el edificio no ha sido objeto de la atención que merece ni se ha encontrado el procedimiento para su completa recuperación, encontrándose la parte principal en un preocupante estado de abandono.



         Queremos hacer referencia a la fuente antes citada, dado que fue reinstalada por el Ayuntamiento en el mismo lugar donde, inicialmente, se encontraba. Pero, en lugar del “Año 1858” que, como hemos dicho aparecía en la primitiva, ahora figura “Año 1928”.



         Este detalle siempre nos ha llamado la atención y la única explicación que hemos encontrado es a partir de esta imagen publicada, en 1928, en una revista católica, en la que aparece el entonces párroco de Novillas, bendiciendo la “nueva fuente”. Que se trata de la misma no cabe duda, pues se advierten los tres leones, pero el emplazamiento es diferente, por lo que suponemos que fue en ese año cuando fue reinstalada frente al almacén anexo a la iglesia. Desmontada de nuevo, más tarde, fue reinstalada por el Ayuntamiento en su primitivo emplazamiento.



         Queremos llamar la atención sobre un elemento patrimonial desaparecido, a pesar de su condición genérica de BIC. Era una piedra armera situada sobre el arco de entrada a un edificio. Aunque en ella aparecían las cadenas de Navarra, eran las armas de un comendador de la orden de San Juan, dado que, en jefe, figuraba la cruz recta característica de la heráldica de todos los comendadores.




         Finalmente, destacamos la existencia de la llamada “almenara de San Nicasio”, en el canal Imperial que, en 2000, el Gobierno de Aragón incluyó entre la relación de elementos constitutivos de la declaración como “Bien de Interés Cultural” en la categoría de “Conjunto de Interés Cultural” del Canal Imperial, declaración que no llegó a ser efectiva porque el trazado del mismo afecta a otra comunidad.

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