jueves, 10 de octubre de 2019

Sorpresas en el palacio de Meres


         Una de las sorpresas que nos ha deparado el reciente viaje a Asturias ha sido la visita efectuada al palacio de Meres, realizada en la tarde del jueves 3 de octubre. Ubicado en la localidad que le da nombre, fue declarado “Bien de Interés Cultural” en 1990.

         Aunque existen testimonios de la existencia de una torre medieval, el palacio actual fue construido en el siglo XVI, habiendo sido objeto de posteriores ampliaciones.





         Junto al palacio se encuentra la “capilla”, en realidad una iglesia de considerables dimensiones edificada en el siglo XVII por D. Antonio Argüelles Quiñones y Valdés, marqués de la Paranza y vizconde de las Arenas, sobre una antigua ermita que estaba dedicada a Santa Ana. Sobre la portada de acceso se encuentran las armas de los Argüelles, cinco flores de lis con bordura de veros y castillos.





         El templo, de planta de cruz latina y bóveda de crucería, sorprende por su magnificencia y alguna de las obras que allí se conservan. En el crucero pueden verse también las armas de los Argüelles.





         El retablo mayor con Santa Ana en el ático y un bonito bajo relieve de los desposorios de María, está presidido por la imagen de vestir de la Virgen del Amparo, cuya festividad se celebra el 15 de agosto. Nos llamó la atención la urna circular en forma coronada por el Cordero y la cruz que se utiliza como sagrario.




         También nos sorprendió este lienzo de la Virgen con Niño, recientemente incorporado al patrimonio del palacio, en el que destaca el vestuario que lucen ambos y del que, por el momento, no disponemos de mejores imágenes.





         El palacio, enclavado en una hermosa finca, con amplios espacios abiertos en su entorno, consta de un cuerpo central, enmarcado en su fachada principal por dos torres.





         El interior se articula en torno a un gran patio central con columnas toscanas, desde el que se accede a la planta noble, abierta al patio por una amplia balconada de madera.






         Sus estancias, acondicionadas para la celebración de eventos, cuentan con mobiliario completamente restaurado y numerosas obras de Arte, entre las que podemos destacar un retrato de D. Eduardo Ríu Cercós, obra de Dionisio Fierros, y diversos lienzos del gran pintor asturiano, miembro de la familia, D. José Uría y Uría (1861-1937). En una de las salas se expone la colección de fotografías que otro miembro de la familia, el destacado fotógrafo D. Antonio Cores Uría, realizó a Picasso.



         Otra de las sorpresas fue encontrar en el jardín una magnífica estela del Bronce final, procedente de la zona anegada por el embalse de Orellana (Badajoz), en la que está representado un guerrero con casco de cuernos, lanza y escudo, así como dos elementos suntuarios que se quiso resaltar, un espejo y un peine. Sobre esta estela hay un estudio del Prof. D. Miguel Ángel de Blas Cortina, publicada en la revista Veleia, que conservamos en nuestro Centro.




         Un bonito pozo y un típico hórreo pueden ser admirados en ese espacio en el que disfrutamos de un hermoso atardecer, tras el recorrido efectuado por las distintas dependencias, bajo la dirección de Dª. Laina Cores Uría.




         No faltó la sidra, acompañada por un estupendo queso y carne de membrillo, así como la interpretación de una bella canción a cargo de Dª. Laina Uría Ríu que tiene una portentosa voz.





         Queremos recordar, asimismo, que el palacio ha sido escenario para el rodaje de diversas películas, reportajes y spots publicitarios. Entre ellas, La Regenta, en su versión cinematográfica y televisiva, así como El Abuelo, dirigida por José Luis Garci. Para los que quieran conocer más detalles del palacio, aconsejamos consultar su página en este enlace.

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