jueves, 13 de febrero de 2020

Una denuncia de los horrores de la guerra



         Entre los fondos del legado Bayod figura una obra especialmente impactante. Lleva por título Pueblos de Aragón devastados por la guerra y, en ella, se reúnen un buen número de acuarelas y dibujos tomados al natural por Francisco Cidón, y publicada en Bilbao en 1943. Estas corresponden a las localidades de Belchite y Sarvisé, en el valle de Broto.




         Francisco de Cidón Navarro (1871-1943) fue un importante pintor que, además, alcanzó una gran reconocimiento como cartelista, hasta el punto de ser considerado uno de los mejores de su época. Había nacido en Valencia y cursó estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de Madrid, viajando después a París, Roma y Viena. Tras ejercer como profesor de Dibujo en el Instituto de Tarragona, pasó a residir en Zaragoza en 1924, donde fue miembro de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. Participó en numerosas exposiciones, alcanzando diversos galardones.


Gavín

Broto

         Al terminar la Guerra Civil, viajó por las localidades aragonesas que habían quedado arrasadas en el transcurso del conflicto, plasmando los devastadores efectos de la misma en más de 80 obras que mostró al público en una exposición celebrada en el Casino Mercantil, en 1942. Para reconocer la labor de este artista cuya labor había sido efectuada sin ayuda económica de nadie, el Sindicato de Iniciativas y Propaganda de Aragón decidió editarlos en esta magnífica obra que constituye todo un alegato contra la guerra.

¡Fuego!

Pepito Vicente


         En ella se muestran los terribles daños infringidos al Patrimonio Cultural, pero también el sufrimiento de las gentes que, en condiciones muy penosas debían abandonar sus hogares, huyendo de la barbarie.
         Ojalá que escenas como éstas no volvieron a repetirse nunca, pero mucho nos tememos que la condición humana volverá a inundar de amapolas rojas nuevos campos de batalla.

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