miércoles, 29 de septiembre de 2021

Castillo de Arévalo

         Este es el aspecto que presentaba el castillo de Arévalo en la postal nº 3 de la colección de “Castillos de España”. Como puede apreciarse su estado de conservación era muy aceptable, debido en gran medida a una circunstancia curiosa que comentaremos más adelante.


         Y esta es la imagen actual, tras las últimas restauraciones después de que dejara de cumplir el cometido para el que había sido dedicado durante varios años del siglo XX.


         Sin embargo, lo que ha quedado es una parte de la fortaleza que, en el siglo XV, mandó construir el duque de Béjar, si bien fue objeto de reformas posteriores. En 1476 pasó a poder de los Reyes Católicos y, desde entonces, permaneció vinculado a la Corona, sirviendo de prisión para personajes ilustres.


         En el siglo XIX se hizo cargo del mismo el Ayuntamiento de Arévalo, quedando en completo abandono. La piedra de muchos de sus muros fue utilizada para nuevas construcciones y, en su interior, se instaló el cementerio (no es el único caso entre los castillos españoles).


         Cuando, después de la Guerra Civil, se creó el Servicio Nacional de Trigo, el Ayuntamiento le cedió el castillo para almacenar cereales, aunque ello sirvió para que se acometieran otras obras de restauración en el monumento, logrando su preservación.



         El castillo, aunque dejó de prestar servicio como silo, sigue perteneciendo al Ministerio de Agricultura (con sus cambiantes denominaciones) y ha sido objeto de varias restauraciones, la última muy recientemente.


         Se utiliza como lugar de reuniones, pero también se ofrecen visitas guiadas por su interior, en donde han sido acondicionadas diversas estancias como espacio museístico.



         En la planta baja de la torre se presenta la historia del castillo, con la ayuda de una proyección en la que se relatan sus diferentes etapas.

         Más arriba, hay un espacio dedicado a la historia de la agricultura y otras relacionadas con el cultivo y recolección del trigo, así como a la extraordinaria colección de cereales de todos los tipos.



         En el ala que fue utilizada como silo se ofrece una completa visión de lo que fue el Servicio Nacional del Trigo (luego de Cereales) y la importancia de su red de silos, considerada la mejor de Europa. Se ha recreado el despacho de su director y la llamada “Aula de Agricultura”, a la manera de una antigua escuela en cuya pizarra se proyecta un audiovisual.

 








 

No hay comentarios:

Publicar un comentario