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domingo, 8 de febrero de 2015

Importante hallazgo arqueológico


            Durante las obras de remodelación que se están efectuando en la calle de Belén y en su confluencia con la de San Bartolomé se ha producido un hallazgo arqueológico que, por sus características, hay que calificar de extraordinaria importancia. 



            Se trata de un lienzo de muralla que puede apreciarse perfectamente en esta fotografía, aunque su longitud es mucho mayor. Por sus características constructivas, podría ser datado, inicialmente, como perteneciente a época islámica, aunque podría ser anterior. Para ello se requiere efectuar unas catas arqueológicas en el interior del recinto que delimita, concretamente, en la calle de San Bartolomé, cosa que se efectuará próximamente.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Sorprendente construcción fortificada


            En la partida de Cánovas, muy cerca de Borja, se alza esta construcción de planta rectangular de 7,50 x 7 metros que, desde la lejanía, puede parecer una caseta de campo como otras muchas.




            Sus muros son de adobe, aparejados a tizón y con las esquinas reforzadas con ladrillo. En el punto medio de cada uno de sus lados más cortos se alza un machón de ladrillo en el que apeaba la viga puente  que soportaba una cubierta a dos aguas, ya desaparecida, que volaba sobre un alero de dos ladrillos a tizón. 

viernes, 17 de enero de 2014

Fiesta de San Antón en Borja y otras localidades



            Hoy se celebra la fiesta de San Antón, una de las que tienen mayor arraigo en muchas localidades de nuestra zona. Pedro Domínguez ha querido recordarla enviándonos estas dos fotografías. La primera corresponde al arco de San Antón de Ainzón, una de las puertas que tenía la villa, sobre la cual se conserva la hornacina con la imagen del santo que le da nombre. La otra es de Magallón y es una réplica de otra más antigua que corona una fuente existente en el lugar donde se ubicó un antiguo pilar, dedicado a él.

jueves, 29 de agosto de 2013

Inauguración del castillo de Cortes


            Desde Cortes de Navarra, una localidad especialmente vinculada a nuestra ciudad, Dª Maite Lostado nos acaban de remitir un interesante tríptico sobre su castillo, junto con el anuncio de que el día 8 de septiembre se va a proceder a la inauguración de las últimas obras de rehabilitación efectuadas en el mismo.



            El castillo de Cortes de Navarra es, sin duda, uno de los más importantes de esta zona fronteriza, tanto por sus valores arquitectónicos, como por su pasado histórico.

sábado, 24 de agosto de 2013

II Centenario de la capitulación del castillo de Mallén


            En el lugar donde ahora se levanta esa urbanización circular que aparece en la imagen superior, se alzó el castillo de Mallén, una importante fortaleza construida por la Orden de San Juan de Jerusalén que fue propietaria, hasta el siglo XIX, de esta villa, cabeza de la primera encomienda hospitalaria que tuvo en Aragón. Por su ubicación el castillo fue un elemento de gran importancia estratégica dentro del sistema defensivo de la frontera aragonesa en esta zona.
            Durante la Guerra de la Independencia, la plaza fue ocupada por los franceses que establecieron una pequeña guarnición militar en el castillo. En 1812, estaba integrada por 22 infantes del 10º Regimiento de Línea, mandados por el teniente Seurre. El 10 de agosto de ese año, llegó a Borja el coronel D. Ramón Gayán, uno de los mandos más destacados de las fuerzas españolas surgidas en la campaña. Nacido en Paniza, en 1772, Gayán era un acomodado propietario que había creado la Compañía de Tiradores de Cariñena que sirvió de base para la formación del Batallón que, con el empleo de Coronel, mandó durante el resto de la guerra.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Hallazgo de una pintura mural con las armas de un comendador de Añón




            El castillo de Añón es, sin duda, uno de los castillos mejor conservados de la zona. Fue edificado en el siglo XIII, probablemente en torno a un torreón preexistente. Perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén hasta el siglo XIX y fue sede la encomienda de Añón-Talamantes. Fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón por Orden de 17 de abril de 2006.  





            Edificado en mampostería, con sillares en sus esquinas, es de planta cuadrangular, con torreones rectangulares en sus extremos, más otro situado en el muro norte que cobija a la puerta de entrada. Tiene esta una disposición en ángulo diseñada para facilitar la defensa.





Tras atravesar el arco de medio punto de la segunda puerta que todavía conserva las gorroneras y el hueco para la tranca o viga de madera que la reforzaba, se accede a un espacio cuadrangular en el que, formando ángulo recto con la anterior, se abre otra también de medio punto, seguido de otro rebajado, desde el que se accede al gran patio de armas por medio de un magnífico arco apuntado de sillares bien trabajados.





En la actualidad el edificio está dividido en viviendas pertenecientes a varios propietarios. Una de ellas ha sido adaptada como alojamiento rural y en las obras de rehabilitación se encontró una pintura mural con las armas que reproducimos, las cuales revisten especial interés por corresponder a las de un comendador, como queda patente por llevar en jefe la cruz recta o “cruz de Estado” de la Orden (de plata sobre gules).
El Dr. D. Félix Martínez Llorente, Profesor Titular de Historia del Derecho de la Universidad de Valladolid que, no sin dificultades, las ha identificado como pertenecientes a D. Jerónimo Sanz de la Llosa, comendador de Añón-Talamantes en torno a 1660.
D. Jerónimo Sanz de la Llosa era sobrino de Francisco Joaquín Sanz (1581-1630), Señor de Benemejís. Procedía de una rama de los Sanz de la Llosa, linaje afincado en el reino de Valencia, cuyos principales llegaron a ser barones de Cotes, señores del castillo de Chirel y de los lugares de Benasáu, Benemejís, Señera, Ayacor y Agost.  En 1762, Carlos III creó el marquesado de Benemejís de Sistallo en la persona de Dª. María Ana de Tárrega Sanz de la Llosa y Roca de Malferit, señora de Benemejís. El 7 de diciembre de 1816  se le concedió la Grandeza de España. Toda la familia estuvo muy vinculada a la Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.
En opinión del Prof. Martínez Llorente estamos ante un escudo cuartelado en el que se repite el 1º y el 4º cuartel. Sin duda, se trata de las armas personales del comendador.
El león rampante sosteniendo un vuelo corresponde al linaje principal del propietario. De hecho, los Sanz valencianos portan en su escudo un vuelo (un ala).
Las cinco panelas puestas en sotuer podrían corresponder a los Roig, mientras que el escudo fajado de seis piezas, tres de plata y tres de gules, las de plata cargadas cada una con un armiño pasante de sable, corresponde al linaje Barber o Barberá, también valenciano.





            Tras el hallazgo, la pintura fue restaurada por el pintor uruguayo Milton da Luz que ya ha realizado otros trabajos en esa zona. En torno a la misma dispuso la composición que aparece en la fotografía en la que aparece Añón, recortándose en el Moncayo y la Virgen del Rosario, patrona de la localidad.

lunes, 15 de octubre de 2012

Castillos de España comentados por Don Federico Bordejé


            Dentro del proceso de incorporación a nuestros archivos de obras escritas por autores relacionadas con nuestra comarca, acabamos de recibir varias láminas de castillos españoles comentadas por Don Federico Bordejé Garcés.





            Estas láminas fueron editadas, en 1967, por Laboratorios Casen de Zaragoza, como publicidad dirigida a los médicos españoles. Estos laboratorios, fundados en 1947 por D. Pedro Luis Roncalés, fueron adquiridos en 1996 por la compañía norteamericana C.B. Fleet y continúan fabricando productos relacionados con la Gastroenterología.






            Las dimensiones de cada una de ellas eran de 35 x 26 cm y reproducían unos dibujos a tinta, iluminados, que estaban firmados por J. Filella. En la parte posterior, junto con la propaganda comercial, se incluía unos comentarios sobre cada castillo que, en este caso, fueron realizadas por Bordejé que firmaba como miembro “de la Asociación Española de Amigos de los Castillos. Sin embargo, otros de la serie, corrieron a cargo de Cristóbal Guitart Aparicio.

sábado, 13 de octubre de 2012

Cuestiones planteadas sobre la torre del Pedernal



            El artículo que, el pasado día 9, publicados en este blog sobre la torre del Pedernal ha despertado cierto interés y, en torno al mismo, hemos recibido algunas comunicaciones que nos obligan  precisar algunas cuestiones planteadas.
            En una de ellas se establece una comparación con la situación de este monumento y un reciente acontecimiento que ha tenido gran repercusión. Sin embargo, se trata de cosas completamente diferentes. La torre del Pedernal es un monumento que goza de la más alta protección (Bien de Interés Cultural) y, además, es de titularidad privada. En estos casos compete a sus propietarios la labor de protección del bien y, únicamente, en casos extremos se puede recurrir a la acción subsidiaria de la administración pública.





            Porque, en contra de lo que algunos planteaban, los criterios actuales impiden toda actuación de reconstrucción de un monumento de estas características. Lo único que se puede hacer es consolidar los restos existentes que, por otra parte, son de épocas diferentes. Los más importantes, los de época romana, no ofrecen ningún riesgo. Los muros posteriores podrían ser macizados en los lugares más débiles y tratados en su parte superior para evitar la acción del agua y del hielo sobre los mismos. Respecto al resto del recinto, bastaría una limpieza del mismo para retirar los restos de basura allí depositados que no son demasiados.
            Muy distinto es el caso del espacio contiguo, donde fueron realizadas las excavaciones a las que hacíamos referencia. En este caso es de titularidad pública, pues es propiedad del Gobierno de Aragón. Cuando se considere conveniente, podrán efectuarse nuevas campañas de excavaciones algo que, por el momento, ni es urgente ni, probablemente, conveniente.





            Se nos pregunta, también, sobre el destino de los restos encontrados. De acuerdo con la legislación vigente, en principio, todos los hallazgos aparecidos en excavaciones arqueológicas deben ser depositados en el Museo de Zaragoza. Allí se encuentran, por lo tanto, las pinturas encontradas y otros materiales. El mosaico se conserva en un almacén municipal y existe el proyecto de mostrar una parte del mismo en el Museo Arqueológico de Borja, algo que no ha podido llegar a materializarse, por el momento, al no disponer de la financiación precisa para llevar a cabo la imprescindible restauración.


martes, 9 de octubre de 2012

La torre del Pedernal




            A un lado del antiguo camino a Tarazona, sobre un pequeño altozano, se encuentran los restos de una fortificación que es conocida con el nombre de “Torre del Pedernal”.





            Junto a muros más modernos, destacan unos lienzos de grandes sillares que denotan el antiguo origen de este arruinado edificio que, el 17 de abril de 2006, fue declarado Bien de Interés Cultural, en la categoría de Zona Arqueológica.





            Según el arqueólogo D. Isidro Aguilera, se trata de una antigua fortificación romana, construida en la segunda mitad del siglo III d. C. en unos momentos de especial inseguridad en el Imperio romano, sumido en la anarquía durante unos años en los que muchas ciudades se vieron gravemente afectadas.



 

            La antigua Bursau celtibérica se había convertido en una próspera ciudad romana que, en el transcurso de su historia, se fue extendiendo desde el cerro de la Corona hasta alcanzar zonas tan alejadas como la actual plaza de San Francisco. Precisamente, para proteger ese sector se levantó la pequeña fortaleza.





            De la construcción original se conserva un lienzo de opus cuadratum, de unos 15 metros de longitud y 4 de altura que está formado por dos muros de sillares muy grandes entre los que existe un núcleo de opus caementicium de 50 cm.







            Los sillares, aceptablemente escuadrados y lisos, son de materiales muy diversos. Los hay de piedra caliza, otros son de yeso y algunos de piedra arcillosa.







            A los pies de la torre se realizaron excavaciones hace algunos, apareciendo una vivienda romana con mosaicos en algunas de sus estancias y decoración pintada en sus paredes. Además de demostrar la importancia de la ciudad en aquellos momentos, el dato más interesante que ofrecieron fue la constatación de que esa zona fue abandonada en una nueva etapa de inseguridad, al final del Imperio, cuando la población volvió a ubicarse a los altos de la Corona. Esa es la razón por la que no aparecieron útiles y enseres, ya que al tratarse de un repliegue ordenado, pudieron llevarse los objetos de valor, lo que no ocurre cuando la ciudad es destruida violentamente. En la actualidad, las excavaciones están abandonadas dentro del recinto vallado que adquirió el Gobierno de Aragón.





            No sabemos si la torre fue utilizada durante época islámica. Es probable que siguiera desempeñando algún cometido militar, pues tras la Reconquista pasó a ser la casa solariega de la familia del Arco, una de las más antiguas de Borja, según la tradición, aunque se extinguió en el siglo XVII. A ella pertenecieron destacados personajes a los que tendremos que referirnos en alguna ocasión. En sus armas aparece el arco y la saeta que, hasta hace muy poco, podíamos ver en un azulejo de la ermita del Sepulcro que, ahora, se conserva en Santa María.




            En el interior de la torre se construyó, en fecha indeterminada, un edificio que subsistió hasta mediados del siglo XX. En esta fotografía se aprecia muy bien su emplazamiento y la limitada extensión que tenía, en aquellos momentos, el casco urbano por este sector.



            Este era el aspecto de la casa por su parte anterior, donde se encontraba la puerta de acceso. Constaba de dos alas, la de la derecha se apoya en el antiguo muro romano, mientras que la otra, con la que formaba ángulo, lo hacía sobre un muro posterior.





            Esta era la visión desde otro ángulo en el que se aprecia, también, el muro que rodeaba al conjunto.






            Desde este ángulo fue pintada por dos artistas destacados. La fotografía superior corresponde a la visión de D. Baltasar González, mientras que la inferior es la de D. Juan Ángel Gómez Alarcón que, es posible, aunque no está comprobado, que llegaran a pintar juntos.







            Esto es lo que queda de un edificio de tanta importancia histórica y arqueológica. Uno muros degradados y el interior del recinto abandonado.






            Aún se advierte el acceso a una de las antiguas bodegas o los restos de un silo cerámico que pudo servir para guardar el grano.






            Terminamos con estas fotografías que, como todas las correspondientes al estado actual del monumento, han sido realizadas, con su acierto habitual, por Enrique Lacleta.

sábado, 6 de octubre de 2012

Hoy comienzan las fiestas de Novillas



            Hoy comienzan las fiestas que Novillas celebrará, en honor a la Virgen del Rosario, del 6 al 12 de octubre. Reproducimos la portada del programa que ha tenido la amabilidad de remitirnos su alcalde D. José Ayesa Zordia.






            Entre los monumentos más importantes que conserva la localidad y que justifican su visita, se encuentra la iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Esperanza. Es un templo edificado en el siglo XVIII con restos de la antigua iglesia románica. El retablo mayor de la misma era el del desparecido convento de franciscanos de Mallén.






            Novillas fue cabeza de una encomienda templaria y tras la extinción de la Orden, fue entregada a los hospitalarios. Aún se conserva la casa conventual de la Orden de San Juan de Jerusalén, cuya fachada posterior se abre al Ebro, donde se advierten algunos elementos del antiguo castillo. Tanto ella como la principal, responden a una estructura de arcos doblados de ladrillo que es similar a la existente en la iglesia parroquial de Ambel, también perteneciente a la Orden de San Juan.





            También existe un fuerte fusilero, construido en el siglo XIX, con motivo de las guerras carlistas que, hace unos años, fue restaurado y destinado a usos culturales.