La donación, por parte del Dr. Aguilera Aragón, de una serie de recordatorios, nos ha permitido obtener datos de los personajes que, en ellos, se mencionan, entre los que se encuentran varios sacerdotes de nuestra comarca.
Uno de ellos es
D. Protasio Gracia Bailón, fallecido en nuestra ciudad el 11 de febrero de
1923, tras haber sido párroco de Santa María durante 44 años, el que más tiempo
ha desempeñado hasta ahora este ministerio pastoral.
Había nacido en
Torralba de Ribota el 1 de diciembre de 1845 y fue ordenado sacerdote el 19 de
diciembre de 1868. Se graduó como licenciado en Teología en 1876 y, en 1879, se
hizo cargo de la parroquia de Santa María de Borja, tras una breve estancia en
Bubierca.
Aquí desarrolló
una gran labor pastoral. A él se debe la celebración del I Centenario de la
Virgen de la Peana y la Gran Romería a Misericordia, en 1900 (en la foto). Otro
de sus logros fue la reapertura de la iglesia de Santo Domingo, utilizada hasta
entonces como almacén y que convirtió en sede de la Congregación Marian y de las
Hijas de María. Le sucedió otro párroco histórico: D. Roque Pascual.
Nacido en Borja, aunque su familia procedía de Ainzón, era D. Gervasio Mañas Galvete, que fue ordenado sacerdote el 21 de mayo de 1932. Celebró su Primera Misa en Santa María, siendo sus padrinos eclesiásticos su tío D. Juan Murillo, capellán de San Atilano y el párroco de Borja D. Roque Pascual, predicando D. Gregorio Modrego, entonces canónigo de Tarazona y más tarde arzobispo de Barcelona.
En esta imagen
lo vemos, a la izquierda, cuando aún no había sido ordenado sacerdote. Con él
aparecen D. José Corella Aranda, padre del prof. Corella, D. Valentín Ruiz y D.
José María Castellot.
Participó en la Guerra Civil, como capellán de un Tercio de Requetés y, al finalizar la contienda, fue destinado con la “consideración de alférez” categoría diferente a la de “asimilado a alférez”, al Vicariato General Castrense el 17 de octubre de 1939. El 15 de octubre de 1940, causó baja en el Cuerpo Eclesiástico al ser reclamado por el obispo de Tarazona.
Falleció en Calatayud,
siendo párroco de San Juan el Real, el 8 de febrero de 1954, cuando sólo contaba
45 años de edad. Su hermana Pilar, nacida en Ainzón el 13 de enero de 1903,
residió en Borja desde los tres años y los últimos de su vida los pasó en el
hospital Sancti Spiritus, donde en 2003 el M. I. Ayuntamiento de la ciudad le
tributó un homenaje al cumplir los 100 años de edad.
Hoy, finalmente,
recordamos a Dª. Francisca Salillas Zaro, fallecida en Maleján el 3 de febrero
de 1955, que era la madre de D. Ramón Bona Salillas, un sacerdote al que,
quienes cursaron estudios en el Colegio Virgen del Carmen, lo recordarán porque
era profesor de Latín. Como se hace constar en la esquela, tenía un hermano.
Juan José, que fue sacerdote claretiano.
Al redactar
esta entrada, hemos encontrado datos de este hermano, que desconocíamos. Había
nacido en Novillas el 7 de febrero de 1900 y profesó como claretiano el 15 de
agosto de 1916. Fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1924 y, desde 1939,
fue superior de la comunidad claretiana de Cartagena.
Más tarde, pasó
a Cuba, donde fue Viceprovincial de las Antillas. Después fue enviado a
Argentina y murió en Madrid el 9 de julio de 1964.





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