viernes, 12 de abril de 2024

Recuerdos del Escachamatas

 

      El “Escachamatas” era el nombre popular con el que era conocido el legendario ferrocarril que enlazaba Borja con Cortes, inaugurado en 1889, cuya existencia apenas superó el medio siglo, a pesar de lo cual se convirtió en todo un símbolo para los borjanos y muchos de los habitantes de la comarca.

         Alfonso Marco escribió su historia y en nuestro Centro se conservan algunos recuerdos relacionados con el pequeño tren, al que dedicamos una interesante exposición hace algunos años.

         Ahora, D. Juan María de Ojeda nos han donado dos billetes, correspondientes a los trayectos entre Ainzón y Fréscano y entre Ainzón y Mallén, uno de 1ª clase y otro de 2ª. Eran unos cartoncitos de pequeño tamaño, que hemos llegado a conocer en otras líneas. Había que devolverlos a la llegada, cosa que no se hizo con los que nos han traído.


         También Juan María nos ha entregado el número 4 de la revista Escachamatas, que publicaba el Movimiento Junior de Borja, al que pertenecía. En el editorial se justifica el nombre de la publicación afirmando que “Hubo un tren en nuestra ciudad al que llamaban Escachamatas. Un viejo cacharro del que queda a nuestros mayores un recuerdo cariñoso”. Pero el “Escachamatas” de los nuevos borjanos “sigue porque aquí hay vida”.

         El contenido era muy variado y entre los autores de artículos encontramos a Pili Aguilera, María del Mar Arcos, Pili Chicote, Cristina Bernal, Víctor M. Sanjuán y Silviano Arcega que firmaba un extenso artículo sobre la Cooperativa Agrícola.


         Por su parte, Dimas Lajusticia nos ha mostrado la obra Históries i records. El ferrocarril a Cubelles, escrita por Antoni Pineda o Gavaldá, en una de cuyas páginas aparece la fotografía de un vagón de una supuestas “Bodegas de Borja” que le ha llamado la atención.

         Pero, esa foto ya la habíamos publicado en este blog, hace ahora diez años. Nos la había mandado Alfonso Marco quien, asimismo nos facilitó datos sobre su significado.

 



         El modelo representado correspondía a uno de los vagones “foudre” fabricados por la Sociedad Herederos de Ramón Múgica, especializada en este tipo de material, muy demandado a finales del siglo XIX.

            Sobre la plataforma se situaba la cuba y, posteriormente se le dotaba del cerramiento. Pero la imagen de Borja no es de un vagón real, sino de una recreación infográfica de aquellos vagones que sí existieron, aunque posiblemente sin esa leyenda referida a unas bodegas imaginarias. Cabe preguntarse por qué el dibujante utilizó el nombre de Borja…


 


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