En la tarde del segundo día de las Jornadas conmemorativas del L aniversario de Hispania Nostra, celebradas en Asturias, visitamos el Poblado Minero de Bustiello, una iniciativa surgida del deseo del marqués de Comillas, un hombre de profundas creencias religiosas, propietario de la Sociedad Hullera de España, para dotar a sus obreros de un alojamiento digno.
Situado en el
angosto valle del río Aller, el único acceso al mismo es a través de un puente
por el que se cruza el río.
Las viviendas
se disponen a lo largo de tres calles y constituyen el nivel inferior del
diseño realizado por el francés Félix Paren, siguiendo el modelo de las
viviendas de Mulhouse.
En el segundo
nivel se disponen las viviendas de los ingenieros de la empresa, de mayor prestancia
y, en el tercero los edificios públicos que incluyen a la iglesia, las
escuelas, el casino obrero, el sanatorio y otros edificios capaces de dotar al
poblado de todos los elementos necesarios.
Frente a la iglesia,
en un espacio que, en cierto modo, sirve como plaza, se encuentra el monumento
al marqués de Comillas, levantado con las aportaciones de los obreros, en 1925,
con ocasión de la muerte del marqués.
El encargado de
su realización fue el escultor Aniceto Marinas García, autor de otras
importantes obras como los monumentos a Velázquez y al Dos de Mayo en Madrid, o
el del Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles.
En este caso,
sobre un pedestal de piedra blanca, se encuentra el busto en bronce del marqués
y, bajo él, un obrero le ofrece un ramo de flores, teniendo a su lado las herramientas
de su trabajo y la inscripción “Al Excmo. Sr. D. Claudio López Bru, marqués de
Comillas. El personal de las Minas de Aller. Año 1925”. Todo ello rodeado por
una verja en la que también aparecen picos y palas.
Al parecer, la
figura masculina que ofrece el ramo, corresponde a un personaje real, un capataz
de las minas. Para la financiación de la obra se acordó que cada obrero aportara
el importe de un día de su sueldo, cosa que no todos hicieron.
La iglesia, construida siguiendo
las trazas de Félix Parent entre 1890 y 1894, era el edificio más relevante del
conjunto. Dedicada a San Claudio, tiene carácter historicista. De planta
basilical con tres naves precedida de pórtico y cabecera triple en planta con
perfil poligonal y cubierta de armadura de madera y teja a dos aguas.
Destaca en ella el altar mayor,
púlpito y otros elementos elaborados en los Talleres de Arte de Félix Granda.
Se conservan
también la totalidad de los edificios públicos, entre ellos el que fuera sede
del Círculo Obrero, en donde, actualmente, está ubicado el Centro de
Interpretación del Poblado Minero.
Todo el
conjunto pasó a ser propiedad de la empresa HUNOSA que vendió las viviendas a
sus ocupantes. El poblado fue declarado Bien de Interés Cultural, por su interés
y por el hecho de responder a un proyecto pionero en su época. Desde luego, para
quienes hemos visitado poblados mineros en otros lugares de Europa, Bustiello
es, sin duda, uno de los más bonitos y mejor conservados.
Aquí finalizamos
las reseñas de nuestro viaje a Asturias, dado que no pudimos estar presente en
la tercera jornada, celebrada en la antigua Universidad Laboral de Gijón, en la
que se habló de “Cultura, espacio y memoria”.
Las fotos nos
las ha facilitado Mr. Mervyn Samuel, comentando que la comida tuvo lugar en el
Salón de Pinturas y, posteriormente, visitaron el Jardín Botánico de Gijón. Qué
suerte que hayan podido conserva el excepcional conjunto de la antigua Universidad
Laboral, destinada ahora a diversos usos culturales.

















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