domingo, 6 de septiembre de 2026

La Virgen del Niño Perdido en el convento de Santa Clara

         Cuando, recientemente comentamos la conferencia pronunciada en Tabuenca por D. Albert Ventura Rius, hicimos mención a las imágenes de la Virgen del Niño Perdido conservadas en nuestra comarca.

Entre ellas, el conferenciante mencionó la existente en el convento de Santa Clara de Borja, que es la que mostramos en esta fotografía. Se trata de un gran escaparate o vitrina, en la que, con gran cariño, la había conservado la familia Araus que tuvo la generosidad de donarla al convento de Santa Clara. 

 

Posiblemente, procede del antiguo convento de agustinos que hubo en nuestra ciudad, del que también se conserva esta imagen de Cristo Crucificado, ahora en la iglesia de San Bartolomé.

 

         Se trata de una talla policromada de indudable calidad con la Virgen sosteniendo en sus brazos al Niño, ambos coronados y vestidos con túnica (no disponemos de fotografías de la imagen sin sus vestiduras). La Virgen lleva además toca y manto. Sus pies reposan sobre cabezas de angelotes entre nubes y bajo ella se dispuso una peana, también con cabezas de ángeles que, posiblemente, es de la misma época en la que fue realizado el escaparate o vitrina.

 


         En la parte inferior se encuentran las imágenes de San Agustín y San Vicente Ferrer, también de calidad. Su presencia obedece al hecho de que fue San Vicente quien, al fundar en Valencia un hospicio, lo puso bajo la advocación de la “Virgen de los Niños Perdidos”, donando una imagen de ella. Siglos más tarde, el hospicio dejó de cumplir su función y el edificio quedó anexionado al vecino convento de agustinos. Según la tradición, la orden decidió sortear la imagen entre sus conventos, recayendo en el que tenían en la localidad de Caudiel (Castellón), donde es objeto de especial veneración desde entonces, ya con el título de “Virgen del Niño Perdido”.

 

         A partir de ese momento, los agustinos difundieron su culto en muchos lugares. La Virgen es la Patrona de Caudiel, siendo venerada en su iglesia parroquial que era la del antiguo convento de agustinos. La imagen actual vino a sustituir a la primitiva, destruida, como tantos otros bienes eclesiásticos, en el transcurso de la Guerra Civil. Sin embargo, logró salvarse otra pequeña imagen, realizada en marfil que, según una tradición difícilmente sostenible, era la que llevaba San Vicente Ferrer en sus desplazamientos.

 



         La donación de la imagen a Santa Clara fue acompañada con una colección de mantos, dado que las vestiduras de la Virgen se cambiaban de acuerdo con los colores propios de cada tiempo del año litúrgico, así como por otros impresos y documentos relacionados con esta advocación mariana.


No hay comentarios:

Publicar un comentario