martes, 10 de febrero de 2026

El antiguo retablo de la ermita del Calvario

         A través de unas fotografías realizadas por D. Federico Bordejé, en los años 30 del pasado siglo, podemos ver cómo era el retablo existente en el interior de la ermita del Calvario del Santuario de Misericordia de Borja. La cortina negra que lo cubre parcialmente era la que se colocaba, como en todos los retablos, durante la Cuaresma, hasta el Domingo de Resurrección.


         Este retablo fue realizado cumpliendo las últimas voluntades de Dª Francisca Mañas, viuda de D. Juan Bauluz, quien en su testamento de 1679 y más concretamente en su codicilo de 14 de noviembre dispuso que sus herederos universales, sus hijos D. Gregorio Antonio, canónigo de la colegiata (que durante más de treinta años fue ministro del Santuario), hicieran “un retablo de maconeria blanca para la capilla del Santo Christo del Calvario de esta ciudad". 

El encargo no se llevó a cabo hasta 1686, quedando sin policromar hasta 1739, al mismo tiempo que el retablo de San Miguel Arcángel de la iglesia del Santuario, siendo sufragado el dorado por el canónigo borjano D. Manuel Ximénez Pellicer.

 

         Hace ya algunos años, el retablo fue desmontado, aunque se mantuvieron las imágenes de Cristo Crucificado y las de la Virgen y San Juan que le acompañaban, todo ello sobre la pared de la ermita, de la que se eliminó el revoco, dejando vista la piedra rejuntada, al gusto de ese momento. 




         Respecto a estas imágenes, el Dr. D. Alberto Aguilera que las ha estudiado, al igual que las circunstancias que determinaron su construcción, fueron encargadas a semejanza de las existentes en Calatorao, donde posteriormente se cortaron para convertirlas en bustos.

 

         Pero, algunos restos del retablo que mandó desmontar un antiguo párroco de Santa María, se conservaban en la colegiata y llegamos a incluirlos entre el conjunto de obras expuestas en el Museo de la Colegiata, sin percatarnos de su procedencia. Fue después cuando nos dimos cuenta de que esas columnas, situadas en el corredor de la primera planta del museo, eran las del retablo del Calvario.

 


         Como puede apreciarse son columnas de tipo salomónico, características del barroco, con hojas de vid y racimos de uva decorando sus fustes. Es muy probable que si estas piezas se conservaron y, sin saber su procedencia, fueron trasladadas al Museo, como elementos meramente decorativos, también se encuentre el resto del retablo en alguno de los almacenes de la colegiata.


No hay comentarios:

Publicar un comentario