El escudo nacional de los Estados Unidos Mexicanos, integra una serie de elementos que, aunque han variado ligeramente desde 1811, está compuesto por un águila, con la pata izquierda posada sobre un nopal, que está asentado sobre una isla en medio de un lago. Con el pico sujeta una serpiente.
La simbología
de estos elementos está unida al mito fundacional de Tenochtitlan, la actual
Ciudad de México. Según la leyenda, fue el dios de la guerra Huitzilopochtli el
que indicó a los mexicas que se establecieron en el lugar señalado por un
águila posada sobre un nopal. Tras una larga peregrinación, la vieron en un islote
del lago de Texcoco, donde construyeron la capital de imperio azteca.
El nopal (Opuntia
ficus-indica), también conocido con otros nombres, es una planta de la familia
de los cactus, formada por tallos capaces de ramificarse, en los que salen las flores
y frutos. Estos últimos surgen, una vez al año, en los bordes de los tallos.
Son unas bayas ovaladas, de color rojizo, con una gruesa cáscara y una pulpa
con abundantes semillas. Originario de América, se ha extendido por otras partes.
En un rincón de
la huerta del convento de Santa Clara de Borja hay un bonito ejemplar. Comoquiera
que allí residen cinco religiosas nacidas en México, aunque de nacionalidad española,
tras muchos años de permanencia en nuestra ciudad, estamos seguros que el nopal
les traerá el recuerdo de su tierra natal.




No hay comentarios:
Publicar un comentario