lunes, 18 de mayo de 2026

Islas de Galicia III

         Continuando el recorrido, que interrumpimos hace algunos días, por las costas de la provincia de A Coruña, llegamos al archipiélago de las islas Sisargas. Situado en la Costa de la Muerte, frente Malpica de Bergantiños.

 

         Esta integrado por tres islas, que reciben el nombre de Sisarga Grande, Sisarga Chica y Malante, en torno a las cuales hay varios islotes, como Chalreu y Xoceiro. En total, tienen una superficie de 0,8 hectáreas, siendo la cota más alta de cerca de 100 metros.

 


         En la Sisarga Grande se encuentra un faro, construido entre 1911 y 1915, que vino a reemplazar a otro de menor tamaño, encendido en 1853. Aunque, ahora está automatizado, durante años vivieron en la isla cuatro fareros con sus familias, que eran relevados cada quince días, cuando el tiempo lo permitía.

 


Al oeste del faro aún se conserva un edificio en ruinas, donde se encontraba la sirena (podía verse hasta hace poco), que emitía un sonido de dos segundos de duración, cada quince segundos, para avisar a los buques en días de mucha niebla.

 

Situadas en la ría de Corcubión frente a las costas de Carnota, el archipiélago de las islas Lobeiras está formado por un grupo de islotes conocidos como Lobeira Grande y Lobeira Pequeña. La primera tiene una superficie de tres hectáreas, siendo la del conjunto cercana a las siete hectáreas.

 

         En la Lobeira Grande se encuentra un faro, en el que, hasta que fue automatizado, vivieron las familias de los fareros encargados de su mantenimiento. A sus pies hay un malecón que sirve como embarcadero.

         En torno a estas islas hubo varios naufragios. Entre todos ellos se recuerdan los de los mercantes griegos Skuld y Polymia, acaecidos en 1901 y 1904, respectivamente. En 1912, el vapor noruego Salerno embarrancó en la Lobeira Chica.

         También, frente a Carnota se encuentra la isla de Os Forcados, de 5 hectáreas de superficie, que nunca estuvo habitada y carece de vegetación.

 

         Terminamos hoy en la isla de A Creba, situada en la ría de Muros y Noia, con una extensión de 7,5 hectáreas. Es de propiedad privada, con los límites que impone la Ley de Costas.

 


La isla es propiedad de la familia del empresario compostelano Emilio Penas Gerpe, que, en los años 60 del pasado siglo, la adquirió a dos vecinos de O Freixo que la habían inscrito a su nombre en 1922. Perteneciente al municipio de Muros, determinadas fuerzas políticas defienden la titularidad pública de la isla, sin que hayan logrado conseguir sus objetivos en las diversas instancias a las que han recurrido.

El aspecto original de la isla era muy diferente inicialmente pero, merced al esfuerzo de sus propietarios, ha llegado a convertirse en un vergel con numerosos pinos y otras plantas.

 


         En la parte superior, había una ermita dedicada a la Virgen y, sobre ella, fue construida la mansión que ahora se alquila, a través de Upper Luxury Housing bajo el nombre A Creba Private Island.

 



Este complejo turístico, en el que se organizan retiros de lujo, cuenta con varias suites, helipuerto, embarcadero, piscina exterior climatizada, biblioteca, gimnasio, jardín y un huerto ecológico. Se trata, además, de un enclave autosuficiente en el que la electricidad se obtiene de fuentes de energía renovables, como la eólica y la solar.

 

         También ha sido muy cuestionada la construcción de la dársena utilizada como embarcadero. El Ministerio de Medio Ambiente ordenó su demolición, que no se ha llevado a cabo, entre otras razones por la oposición de los pescadores de la zona, que la utilizan como refugio en caso de temporal.

         La isla cuenta también con una leyenda que el escritor Vicente Risco, relataba así: “En la Creba había moros que tenían un templo de su falso dios (¿?). Los cristianos los mataron dejando solo a la hija del jefe. Esta invocó al demonio, quien levantó una tempestad, ahogó a los cristianos y separó la isla de la tierra. La mora se convirtió en una gran serpiente rodeada de fieras que hundían a los barcos. Los cristianos fueron donde un santo hombre que les aconsejó bendecir la isla y erigir la iglesuela de Nuestra Señora de A Creba”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario