domingo, 16 de agosto de 2026

Más fotografías de Freudenthal en nuestro archivo

 

         Hace cuatro años, dentro de la serie “Pioneros de la Fotografía en nuestro Centro”, dedicamos un artículo a uno de los más conocidos e importantes fotógrafos de Zaragoza, en la primera mitad del siglo XX: Gustavo Freudenthal (1869-1948), un prusiano de Hannover que, con 23 años, llegó a España sin ningún conocimiento fotográfico.

Comenzó a formarse en la Compañía Fotográfica Napoleón, de Barcelona, una empresa familiar fundada en 1851, que fue pionera en España. Allí estuvo seis años hasta que, en 1898, se trasladó a Madrid para trabajar en otro prestigioso estudio fotográfico, el de Christian Franzen.


         Christian Franzen (1864-1923) era un diplomático danés que se estableció en la capital de España donde se convirtió en un afamado fotógrafo. Fue quien inmortalizó a los más destacados personajes de la vida política y social de la época. Fue también fotógrafo de la familia real y uno de los primeros en publicar sus trabajos en los medios de comunicación social. Tenía su estudio en la calle del Príncipe 11, donde Freudenthal completó su formación.

 

         Llegó a Zaragoza en 1906, abriendo su estudio en la calle Coso 31, con el nombre de “Art-Studio G. Freudenthal” que aparece al pie de todos sus trabajos. Es significativo el hecho de que, el año anterior, había obtenido el nombramiento de fotógrafo de la Casa Real, posiblemente con la ayuda de su mentor.

 

         El emperador Guillermo II lo nombró, en 1914, Cónsul honorario de Alemania en Zaragoza. Con la llegada de Hitler al poder, quisieron que dimitiera, pero lo cierto es que mantuvo su puesto hasta 1941. De su labor como cónsul y como fotógrafo, Javier Turrión Berges publicó una interesante obra que lleva por título Gustavo Feudenthal, cónsul de Alemania en Zaragozas y fotógrafo de la Real Casa.

 

       Su primer estudio se encontraba, como hemos dicho, en el número 31 del Coso zaragozano, pero en 1917 abrió un nuevo estudio en el ático de la sede del Banco de Aragón (junto al reloj), que acababa de ser inaugurado.

Este edificio, situado en el número 42 de la misma calle, fue proyectado por el arquitecto cubano de origen asturiano Manuel del Busto Delgado, sobre el solar de lo que había sido palacio del marqués de Campo Franco. En sus bajos estuvo un restaurante que algunos de nuestros lectores recordarán: el famoso Savoy.


         Pero, además, destacó como periodista gráfico y llegó a ser Director Artístico de Heraldo de Aragón. Sus fotografías aparecieron también en ABC o en revistas tan importantes como La Ilustración Española y Americana.

         Como testigo de su época, tuvo ocasión de dejar constancia de muchos acontecimientos acaecidos en la capital aragonesa, como la visita de Albert Einstein en 1923. Su obra ha sido objeto de especial atención y, en 2012, la Universidad de Zaragoza y la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, le dedicaron una exposición en el Paraninfo.



         A las fotografías que, entonces, dimos a conocer, sumamos hoy las que acabamos de incorporar a nuestros fondos. Se trata de retratos de personas de la capital aragonesa (todos identificados), algunos de los cuales sorprenden por su calidad.

 



         Otros son de miembros de una misma familia, que quisieron perpetuar su imagen en el estudio de este prestigioso fotógrafo.

         Junto con estos retratos, nos han llegado más de otros pioneros de la fotografía en Zaragoza, que nos gustaría dar a conocer más adelante.


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