domingo, 16 de agosto de 2026

No conocemos el trazado de las murallas

 

         La noticia que dábamos ayer sobre la apertura de un portillo en la muralla, junto al almudí, nos ha hecho reflexionar sobre una realidad indiscutible, seguimos sin conocer con precisión el trazado de las murallas de Borja.

         No fue una cerca única, sino que se fue ampliando, conforme crecía la población, sin que hayan quedado restos visibles de las mismas, salvo en el Cinto. Pero, en este caso, se trata de las que delimitaban la alcazaba (que era el auténtico castillo), con una única puerta de acceso, la llamada del Cierzo, que dio lugar al topónimo “Portaza”.

         A pesar de la importancia de estas murallas, pues son de origen islámico, y de los importantes restos de ellas que se conservan, nada se ha hecho para investigarlas arqueológicamente y, sobre todo, para conservarlas.


        El P. Marco Antonio del Arco S. J. escribió un opúsculo que llevaba por título “Del origen, antigüedad y nobleza de la Casa y familia de los Arco, naturales de Borja”, en el que dedica unas líneas al trazado antiguo de la ciudad, que reproducimos.

         En él se refiere a la mencionada fortaleza con una sola puerta y a las cuatro que, según él, tenía el casco antiguo, orientadas hacia los cuatro puntos cardinales:

         La del Pedreñal, en la calle de San Bartolomé; la de Sopez, a la salida de la calle de las Botigas; la de Zaragoza y la del Norte, junto a la casa de los Coloma, por donde tenían entrada a su barrio los cristianos nuevos (moriscos).

 


         El P. del Arco escribía a finales del siglo XVI o comienzos del XVII, cuando aún no existía la puerta de San Francisco, aunque ya se había modificado la ubicación de la de Zaragoza, a consecuencia de la construcción del claustro de Santa María.

 

         Sí aparecen las de San Francisco y Zaragoza en el plano del teniente coronel Francisco Coello, datado en 1853, en el que, curiosamente, aparece una “puerta de San Jorge” en la plaza de Santa María.

 

         Pero, cuando hace unos años, apareció este lienzo de sillares, al final de la calles de San Bartolomé, junto al antiguo cuartel de caballería, quedamos completamente sorprendidos, dado que venía a modificar todos nuestros conocimientos sobre el trazado del casco antiguo, aunque, comoquiera que no se siguió investigando, ignoramos a qué época correspondían.

         Queda, por lo tanto, mucho por hacer y, en algún momento, habrá que profundizar en el estudio de lo que fueron murallas de Borja.


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