domingo, 1 de enero de 2017

Santoral del 1 de enero

            A título de ensayo, vamos a iniciar hoy una sección dedicada a dar a conocer la relación de celebraciones y conmemoraciones de Santos y Beatos que la Iglesia celebra cada día. Si, entre los objetivos que nos hemos propuesto figura el de dar noticia de todas las tradiciones de nuestra zona, como preludio del inventario que publicaremos en su momento, la relación de las mismas con el calendario litúrgico es evidente. Somos conscientes de las dificultades que entraña este tipo de información que, por otra parte, cuenta con páginas especializadas en la red, de las que proceden las reseñas e imágenes que aquí publicaremos, salvo en los casos que tengan especial arraigo en nuestro municipios. Pero, al menos, lo intentaremos durante unos días para conocimiento de nuestros lectores haciendo notar que uno de los problemas se deriva de los cambios introducidos en el antiguo Martirologio en épocas relativamente recientes, por lo que se pueden deslizar errores que rogamos nos disculpen.



Hoy celebra la Iglesia la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios. Se trata de una fiesta de gran tradición, que tiene su fundamento en la definición dogmática del concilio de Éfeso, como Theotókos, verdadera Madre de Dios. Sin embargo, como fiesta litúrgica fue instituida por el Papa  Pío XI, señalando la fecha de 11 de octubre, en recuerdo del citado Concilio. Tras las últimas reformas litúrgicas se trasladó al 1 de enero, desdibujando la celebración de la Circuncisión del Señor, razón por la cual era la onomástica de los que llevan el nombre de Manuel.
Pero, además, el Martirologio Romano, incluye otros Santos y Beatos cuya fiesta está señalada este día. Los hemos ordenado por los siglos en los que transcurrieron sus vidas, con una breve síntesis de las mismas, junto con sus representaciones iconográficas, siempre que hemos podido encontrarlas en páginas que tratan de estas materias, con gran dedicación.


San Concordio de Espoleto (siglo II). Fue un presbítero que murió mártir durante la persecución de Antonino, al negarse a ofrecer sacrificios al emperador. Su cuerpo se venera en la Iglesia del monasterio de Benedictinos de Sant Pere de la villa de Besalú (Gerona).


San Almaquio, mártir. Roma (siglo IV). Fue condenado a luchar como gladiador en los juegos, muriendo en ellos.



Santa Eufrasia (siglo V). Es una de las grandes santas veneradas por la iglesia oriental, como Santa Eufrasia o Eufrosina de Alejandría, aunque no se conocen datos precisos de su vida.



San Fulgencio, obispo (467-533). Procurador de Bizacena, ingresó en un monasterio y posteriormente fue consagrado obispo. Defensor de la fe frente a los vándalos y los arrianos en su diócesis de Ruspe (Cartago), fue desterrado a Cerdeña, regresando a su sede, donde escribió numerosas obras en favor de la ortodoxia.



San Eugendo (siglo VI). Abad de Condat, cerca de Lyon (Francia).



San Justino obispo (siglo VI). Obispo de Chietti en la región de los Abruzos (Italia).



San Frodoberto (siglo VII). Abad y fundador del monasterio de Celle en Troyes (Francia).



San Claro (siglo VII) abad del monasterio de San Marcelo en Vienne, Borgoña (Francia).



San Guillermo (siglo XI). Abad de San Benigno de Dijon (Francia).



San Odilón de Cluny (siglo XI). Abad de Souvunny (Francia), de la orden de Cluny. Fue el primero en instaurar la conmemoración de los fieles difuntos el 2 de noviembre.



Santa Zdislava (siglo XIII). Madre ejemplar de familia en Gablonné, región de Bohemia, perteneciente ahora a Chequia.



San Bonfilio Munaldi (siglo XIII). De la región de Toscana (Italia), fue uno de los siete fundadores de la orden de los servitas que, en Aragón, tuvieron un convento en Las Cuevas de Cañart (Teruel).



Beato Hugolino (siglo XIV). Vivió como anacoreta en Gualdo Cattaneo, de la región de Umbría (Italia).



San José María Tomasi (siglo XVIII). Miembro de la Orden de los Clérigos Regulares Teatinos y cardenal, destacó en Roma por su labor como investigador de textos litúrgicos antiguos y por su dedicación a la catequesis de niños.

Beatos Juan y Renato Lego (siglo XVIII). Fueron dos hermanos sacerdotes en Preuilly, de la región de Anjou (Francia) que fueron degollados durante la Revolución Francesa por haberse negado a pronunciar el juramento impuesto al clero. 



San Vicente María Strambi (siglo XIX). De la congregación de la Pasión y obispo de Macerata y Tolentino (Italia). Fue desterrado por su defensa del Sumo Pontífice.



Beato Mariano Konopinski (siglo XX). Sacerdote polaco muerto en el campo de concentración de Dachau (Alemania), tras ser sometido a varios experimentos por los médicos del campo.

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