Dentro de la
ría de Arosa se encuentra la isla de Arosa que forma parte de un archipiélago
integrado por otras islas más pequeñas, a las que haremos referencia.
La isla, en la que destacan sus dilatadas playas, está habitada con una población en torno a los 5.000 habitantes, que constituyen el único municipio insular de Galicia, tras su separación, en 1997, de Villanueva de Arosa a la que pertenecía la isla.
En 1985, se construyó
el puente que la une con la costa y que con sus cerca de dos kilómetros es uno
de los más largos de España.
Habitada desde
la Prehistoria, sufrió ataques de piratas normandos y musulmanes. En 929 el rey
Alfonso IV fundó allí un monasterio dedicado a San Julián.
Durante la
revolución de octubre de 1934, se proclamó la República Federal de la isla de
Arosa, que fue rápidamente reducida por el Gobierno republicano, aunque sus
responsables fueron ejecutados al inicio de la guerra civil.
Sus habitantes
se dedican a la pesca y al cultivo del mejillón, siendo el puerto de Xofre el
más importante. En el pasado hubo fábricas conserveras que han desaparecido,
mientras que turismo ha ido creciendo notablemente.
En Punta Cabalo
se encuentra un faro construido en 1853. Tras su automatización, en la antigua
casa de los fareros se ha instalado un restaurante, que es lugar de referencia
para todos los que visitan la isla.
Otra isla
importante de la ría es la de Cortegada, perteneciente al municipio de Carril.
Con sus 54 hectáreas de superficie y una cota máxima de 22 metros, está unida a
la costa por un banco de arena que, en la bajamar, permite el acceso a pie.
Allí se recolectan las famosas almejas de Carril.
La isla que
conserva el mayor bosque de laurel de Europa. En 1334, fue construida una
ermita dedicada a la Virgen de los Milagros y, posteriormente, un monasterio
con un hospital que fue usado como lazareto.
A comienzos del
siglo XX, un empresario compró las propiedades de los 211 colonos que habitaban
allí, con el propósito de construir una residencia de verano para el rey
Alfonso XIII, al que donó la isla, pero el proyecto no se llevó a cabo.
Sin embargo,
quedó en poder de los descendientes del rey, hasta que, en 1979, Juan de Borbón
la vendió a la empresa Santiaguesa Cortegada S. A. por 60 millones de pesetas.
Se pretendía construir una urbanización de lujo, pero la oposición de los
vecinos de Carril y Villagarcía lo impidió, consiguiendo que fuera declarada
Parque Natural. Finalmente, en 2007, la Xunta de Galicia expropió la isla que
pasó a ser de titularidad pública.
En ella, se
conservan los restos del antiguo monasterio y la capilla, recientemente restaurada,
frente a cuya portada se alza un cruceiro, uno de los tres que hay en la isla.
Formando conjunto
con la isla de Arosa, se encuentran las islas Malveiras y las islas Briñas. Las
primeras constituyen un sub-archipiélago integrado por la Malveira Grande, la
Malveira Chica y el islote das Cabras. La superficie del conjunto es de algo
más de cinco hectáreas. En la Malveira Grande se alza un cruceiro que es uno de
los 17 que componen el Vía Crucis marítimo-fluvial de la Ruta Traslatio, el
único recorrido de estas características en el mundo que recrea la llegada del
apóstol Santiago a Galicia.
El sub-archipiélago
de las Briñas lo integran la isla Briña y el Cón Branco, con una superficie total
de cinco hectáreas y media, cuatro de las cuales corresponden a la isla Briña, cubierta
de vegetación baja.
Terminamos con una
mención al archipiélago de Rúa, formado por dos islas: O Guidoiro Arenoso y O
Guidoiro Pedregoso. El primero es el islote mayor, con casi nueve hectáreas de
superficie, formado casi completamente por arena que las aguas remueven, aflorando
importantes restos arqueológicos, en concreto dólmenes y túmulos megalíticos,
así como un asentamiento de la Edad del Bronce.












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