sábado, 23 de mayo de 2026

Islas de Galicia VI

         Dentro de la ría de Arosa se encuentra la isla de Arosa que forma parte de un archipiélago integrado por otras islas más pequeñas, a las que haremos referencia.

         La isla, en la que destacan sus dilatadas playas, está habitada con una población en torno a los 5.000 habitantes, que constituyen el único municipio insular de Galicia, tras su separación, en 1997, de Villanueva de Arosa a la que pertenecía la isla.

 

         En 1985, se construyó el puente que la une con la costa y que con sus cerca de dos kilómetros es uno de los más largos de España.

         Habitada desde la Prehistoria, sufrió ataques de piratas normandos y musulmanes. En 929 el rey Alfonso IV fundó allí un monasterio dedicado a San Julián.

         Durante la revolución de octubre de 1934, se proclamó la República Federal de la isla de Arosa, que fue rápidamente reducida por el Gobierno republicano, aunque sus responsables fueron ejecutados al inicio de la guerra civil.        

 

         Sus habitantes se dedican a la pesca y al cultivo del mejillón, siendo el puerto de Xofre el más importante. En el pasado hubo fábricas conserveras que han desaparecido, mientras que turismo ha ido creciendo notablemente.

 


         En Punta Cabalo se encuentra un faro construido en 1853. Tras su automatización, en la antigua casa de los fareros se ha instalado un restaurante, que es lugar de referencia para todos los que visitan la isla.

 

         Otra isla importante de la ría es la de Cortegada, perteneciente al municipio de Carril. Con sus 54 hectáreas de superficie y una cota máxima de 22 metros, está unida a la costa por un banco de arena que, en la bajamar, permite el acceso a pie. Allí se recolectan las famosas almejas de Carril.

 

         La isla que conserva el mayor bosque de laurel de Europa. En 1334, fue construida una ermita dedicada a la Virgen de los Milagros y, posteriormente, un monasterio con un hospital que fue usado como lazareto.

         A comienzos del siglo XX, un empresario compró las propiedades de los 211 colonos que habitaban allí, con el propósito de construir una residencia de verano para el rey Alfonso XIII, al que donó la isla, pero el proyecto no se llevó a cabo.

         Sin embargo, quedó en poder de los descendientes del rey, hasta que, en 1979, Juan de Borbón la vendió a la empresa Santiaguesa Cortegada S. A. por 60 millones de pesetas. Se pretendía construir una urbanización de lujo, pero la oposición de los vecinos de Carril y Villagarcía lo impidió, consiguiendo que fuera declarada Parque Natural. Finalmente, en 2007, la Xunta de Galicia expropió la isla que pasó a ser de titularidad pública.

         


         En ella, se conservan los restos del antiguo monasterio y la capilla, recientemente restaurada, frente a cuya portada se alza un cruceiro, uno de los tres que hay en la isla.

 



         Formando conjunto con la isla de Arosa, se encuentran las islas Malveiras y las islas Briñas. Las primeras constituyen un sub-archipiélago integrado por la Malveira Grande, la Malveira Chica y el islote das Cabras. La superficie del conjunto es de algo más de cinco hectáreas. En la Malveira Grande se alza un cruceiro que es uno de los 17 que componen el Vía Crucis marítimo-fluvial de la Ruta Traslatio, el único recorrido de estas características en el mundo que recrea la llegada del apóstol Santiago a Galicia.

         El sub-archipiélago de las Briñas lo integran la isla Briña y el Cón Branco, con una superficie total de cinco hectáreas y media, cuatro de las cuales corresponden a la isla Briña, cubierta de vegetación baja.

 

         Terminamos con una mención al archipiélago de Rúa, formado por dos islas: O Guidoiro Arenoso y O Guidoiro Pedregoso. El primero es el islote mayor, con casi nueve hectáreas de superficie, formado casi completamente por arena que las aguas remueven, aflorando importantes restos arqueológicos, en concreto dólmenes y túmulos megalíticos, así como un asentamiento de la Edad del Bronce.


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