Continuando nuestro recorrido por la costa coruñesa, hoy nos
detendremos en varios islotes situados en la ría de Arosa y todos ellos
pertenecientes al municipio de Ribeira.
Uno de ellos es la llamada isla de la Rúa, situado en el centro de la ría y que, en realidad, es un acúmulo de rocas graníticas que le confieren un aspecto peculiar.
Sobre ella se encuentra
un faro, gemelo al de la isla de Ons, ambos proyectados por el ingeniero D.
Ángel García de la Cerda, en 1862, aunque no fue encendido hasta el 18 de marzo
de 1869, por las dificultades surgidas para construirlo. Con anterioridad,
había sido desechado otro proyecto del ingeniero D. José Elduayen Gorriti,
Otra isla
granítica de la ría es la isla Herbosa, que tiene una superficie de 1,6
hectáreas, con muy escasa vegetación, pero en la que anidan muchas aves marinas
y en la que abundan unos lagartos de tamaño considerable y también ratas.
También, en la
ría, se encuentra la isla Gavoteira, de la que no hemos localizado imágenes.
Es un gran peñón sobre bolos graníticos, sin vegetación y completamente
cubierta de guano.
Otras de las
islas del ayuntamiento de Ribeira son las islas Sagres, situadas frente
a la parroquia de Aguiño. Es un conjunto formado por una docena de islotes que,
en conjunto, tienen una superficie de 13,5 hectáreas. También son enteramente
rocosas sin vegetación y, en ellas anidan el cormorán y la gaviota patiamarilla.
Hay una curiosa
leyenda, relacionada con el llamado “hombre de Sagres”. Según una versión
cuando en esa zona vivían los oestrymnios, que defendían su independencia con
un hechizo que convertía en piedra a los que los atacaban.
Pero, el rey de la tribu celta de
los saefes, para evitar ese encantamiento, decidio casarse con Forcadilla, la
hija del rey de los oestrymnios, con la que tuvo un hijo, al que pusieron por nombre
Noro.
Pero, al descubrirse esa treta, el marido
de Forcadilla quedó convertido en piedra: es el llamado “hombre de Sagres”, una
piedra de forma humana que se encuentra en la mayor de las islas. Su lengua es el
islote Setelinguas. Al Oeste de Punta Falcoeiro, las piedras Conles Queixada
son su mandíbula deshecha, y las piedras Moas, sus muelas, que en marea baja se
ven frente a Setelinguas, en el Paso do Carreiro. Este relato que hemos copiado
no es la única versión de la leyenda, pues existen otras más complejas.
Separada de la
isla de Sálvora por el canal conocido como Paso Interior de Sálvora, se
encuentra la isla de Vionta, con una superficie de 11,5 hectáreas y de
escasa altura. Lo más llamativo de ella es la gran playa que la rodea en buena
parte de su perímetro.
Al este de la isla
de Sálvora se encuentra el islote de Noro, con 4 hectáreas de superficie
y una cota máxima de 42 metros. Es una mole granítica con una pequeña pradera en
su base. Lugar de nidificación de aves marinas y terrestres, como todas las islas
que estamos comentando, forma parte del parque nacional de las Islas Atlánticas
de Galicia.
Terminamos en
las llamadas islas Centoleiras, un pequeño archipiélago, situado frente
al puerto de Aguiño. Formado por doce islotes, el mayor de los cuales tiene una
superficie de 6,5 hectáreas.
El nombre
guarda relación con el centollo que se cría allí, hasta el punto de ser
consideradas estas islas como un auténtico vivero natural. Existe una pasarela
que enlaza varios de esos islotes.







No hay comentarios:
Publicar un comentario