Cada año, en el domingo de las Ferias y Fiestas de Borja, se recrea en la plaza de San Francisco aquel ferial de ganado multitudinario que, en ese lugar y en las calles adyacentes, congregaba a multitud de personas, procedentes desde los más diversos lugares, para vender o comprar animales de tiro, imprescindibles para la agricultura de entonces.
Con la llegada
de los tractores y otras herramientas agrícolas, la feria terminó
desapareciendo. Fue el recordado Juan Demetrio Serrano Melero quien se propuso recordarla
con esta exhibición. Por eso el Ayuntamiento de Borja le tributó un homenaje,
con asistencia de sus familiares, en el transcurso del cual fue descubierta la
placa de azulejos que muestra esta imagen, con la que se perpetuará su memoria.
Entre los
animales expuestos, los que más llamaban la atención de los niños eran los
pequeños burritos y los ponis.
Había algunos
ensillados para que pudieran efectuar paseos cabalgando en ellos, aunque era
una empresa complicada, dado el gran número de niños que aspiraban a ello.
Lo que también
resultó muy entretenida fue la eficaz actuación de la Policía Local, que, con
ayuda de una grúa, tuvo que retirar unos cinco coches que, ignorando las señales
de prohibición, habían aparcado en la plaza, obstaculizando el desarrollo de la
feria.







No hay comentarios:
Publicar un comentario