martes, 1 de abril de 2025

De los cuatro conventos que quedan tres están en la comarca

 

         Recientemente cerró sus puertas el convento de capuchinas de Calatayud, tras 370 años de presencia en una ciudad que llegó a contar con 18 conventos de religiosos y religiosas.

         Tras la marcha de las dos últimas religiosas a Caspe, sólo quedan en nuestra diócesis cuatro monasterios de vida contemplativa, dándose la circunstancia de que tres de ellos se encuentran en nuestra comarca.

 

         Uno de ellos es el de franciscanas clarisas de Borja, con una comunidad de siete religiosas, dos de ellas nacidas en España y las restantes en México, aunque todas tienen la nacionalidad española.

         Precisamente hoy se cumplen 422 años desde que el 1 de abril de 1603 llegaron, procedentes del convento de Santa Catalina de Zaragoza, cuatro religiosas a fundar el convento de Borja. Eran sor Esperanza Ortal, como abadesa; sor Ana Javar, como vicaria; sor Isabel Casales, como maestra de novicias; y sor Petronila Sariñena, como tornera.

 

         El otro monasterio existente en nuestra ciudad es el de concepcionistas franciscanas, en el que, a lo largo de los últimos años, han ido integrándose religiosas procedentes de conventos desaparecidos de la misma orden.

 

         Posiblemente, si preguntáramos a nuestros lectores cuál es el tercer monasterio de vida contemplativa de nuestra comarca no supieran decir que es el de la Comunidad María de la Asunción de las Hermanas de María de Betania, instaladas en Bisimbre, que son la rama contemplativa de una orden que tiene más presencia en la diócesis.

 

         Fue el 15 de enero de 2020 cuando este nuevo monasterio inició su andadura, con la llegada de cinco hermanas, arropadas por más de medio centenar de religiosas de la Congregación que se acercaron desde distintos puntos de España hasta Bisimbre, asimismo por sacerdotes de la diócesis de Tarazona, vecinos del pueblo, su alcalde y miembros de la rama masculina de la Congregación, los Misioneros de Betania.

 

         El cuarto convento es el Monasterio de San José de Carmelitas Descalzas de Maluenda, fundado en 1648. Es la comunidad más numerosa, dado que en 2024 estaba compuesta por 14 monjas, de las que nueve son españolas (con más de 80 años) y cinco peruanas mucho más jóvenes. Todas ellas se dedican a elaborar una gran variedad de pastas y otros productos que pueden adquirirse en la tienda on line que tienen.


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