martes, 10 de marzo de 2026

La Tellana con agua

El agua caída en las últimas semanas, también ha tenido su reflejo en zonas como La Tellana, de la que D. Diego García Pérez nos ha enviado imágenes sobre su estado estos días.

 

      La Tellana es la depresión existente en la Muela Alta de Borja y, en época prehistórica estaba ocupada por una laguna donde abrevaban un significativo número de especies animales que constituían uno de los recursos alimenticios de las poblaciones humanas allí asentadas.


         Porque, hacia el año 2.200 a. de Cristo, en pleno período Calcolítico, un grupo de gente se asentó en Moncín, ocupando una cueva que allí existía muy cercana a un caudaloso manantial y con terrenos fértiles en sus alrededores para desarrollar una agricultura cerealista.

 

         A partir de esa cueva, que siempre fue el eje rector de esa comunidad y donde se conservan pinturas rupestres, por lo que es “Patrimonio de la Humanidad”, dentro de la declaración genérica de “Arte rupestre levantino, fueron colonizando toda la Muela, en la que se han llegado a contabilizar cerca de 40 yacimientos. Sobre esta comunidad, que habitó allí durante más de 1.000 años, ha publicado diversos artículos el responsable de la Sección de Arqueología de nuestro Centro, el Dr. D. Isidro Aguilera Aragón, a la que dedicó dedicado también su tesis doctoral.

 

         Es posible que aquellos hombres, complementaran su economía, basada en la agricultura y en la cría de ganado equino y ovino, con la actividad cinegética en el entorno de la laguna.

 

         La laguna se desecó en uno de los múltiples cambios climáticos acaecidos en el transcurso de la historia de nuestro planeta, aunque esporádicamente el agua vuelve a ella, como ha ocurrido estos días o, en 2014, año al que pertenecen estas últimas imágenes, con más agua que ahora.

Todo ello, nos ha permitido recordar a aquellos hombres de hace 4.000 años que constituyen el precedente más remoto de nuestra especie. Decimos esto ya que también han aparecido muestras de sílex trabajado que, en algunos casos, se pueden datar más allá del 50.000 a. de Cristo, pero eran obra del Homo sapiens Neanderthalensis, una especie diferente, sobre la que hasta hace poco se negaba la hibridación con la nuestra, aunque los últimos estudios realizados han cuestionado con pruebas de ADN esa teoría.

 


         Para las personas interesadas, podemos señalar que, en el Museo Arqueológico de Borja, se conservan útiles pertenecientes a ambas especies. 

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