Un lector habitual de nuestro blog nos ha enviado imágenes de los puestos en los que, en la capital aragonesa, se vendían palmas y chucherías para colgar en ellas.
Frente al elevado
número de los existentes, hasta hace no demasiados años, llaman la atención los
pocos que ahora pueden verse.
Eran tiempos en
los que, a las puertas de las iglesias, se vendían las tradicionales palmas,
llegadas de tierras levantinas, así como las trenzadas, algunas muy bonitas
que, habitualmente, eran para los niños, aunque también las llevaban los mayores,
especialmente las de mayor tamaño.
Una de esas palmas
trenzadas era la que portaba ayer el Papa León XIV, en la procesión celebrada
en la plaza de San Pedro. Como es tradicional, la palma había sido enviada al
Vaticano desde Elche.
Y estas son
antiguas imágenes de la procesión en Madrid, con un claro predominio de las
grandes palmas que, en esta última foto las llevan niñas con el uniforme de su
colegio y, todas ellas, con la mantilla que, todavía, se utilizaba.








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