viernes, 13 de marzo de 2026

El cementerio español de Alhucemas

         He querido terminar nuestro recorrido por los cementerios españoles en Marruecos en el de Alhucemas, el primero que visité, hace ya muchos años, cuando su estado era muy diferente al actual. Acompañado por el que había sido canciller del consulado de Nador, D. Antonio Zapata, pude constatar que, personalmente, contribuía con una pequeña cantidad de dinero al mantenimiento del mismo, a cargo de una persona que se ocupaba de ello.

 

         Alhucemas fue una ciudad surgida de la nada, tras el famoso desembarco que inició el proceso del fin de la guerra. Fundada en 1926, llevó el nombre de Villa Sanjurjo, en memoria del general que se distinguió en el desembarco.



         Tras la independencia pasó a llamarse Alhucemas (Al-Hoceima), que ya había llevado durante la II República. De la etapa española se conservan algunos edificios, entre los que destaca el Instituto Español “Melchor de Jovellanos”, de estilo colonial andaluz, que era la residencia del General Jefe y a finales de los cincuenta, se estableció en él la sede en Alhucemas de la Misión Cultural Española en Marruecos. Como puede verse, por el edificio ha pasado también la Ley de la Memoria Histórica.

 



         También se conserva la iglesia de San José, con el edificio contiguo de la antigua misión, construida en 1930. En la actualidad la iglesia está encomendada a la orden trinitaria y atiende pastoralmente a los católicos de la ciudad, muchos de los cuales proceden de países subsaharianos.

 


         Alhucemas, capital de la provincia del mismo nombre es el punto de referencia de todo el Rif, una región que se considera “olvidada” por las autoridades de Rabat, lo que dio lugar a manifestaciones de protesta duramente reprimidas.

         Es un importante centro turístico con excelentes playas, desde las que, a muy corta distancia, se puede contemplar el peñón de soberanía española. En Alhucemas se encuentra el Club Med (Club Méditerranée), donde se dan cita numerosos turistas, la mayoría de origen francés.

 


         La ciudad está, ahora, muy bien comunicada. Hay una carretera rápida que la une con Nador y Tánger. Nada tiene que ver con aquella antigua carretera cuyo recorrido era toda una aventura. Dispone de puerto y del aeropuerto Cherif Al Idrissi.

 



         La ciudad está, ahora, muy bien comunicada. Hay una carretera rápida que la une con Nador y Tánger. Nada tiene que ver con aquella antigua carretera cuyo recorrido era toda una aventura. Dispone de puerto y del aeropuerto Cherif Al Idrissi.

 



         Entre los panteones, destaca el dedicado por la Legión a sus muertos, rematado por una columna truncada. En una lápida se recuerda a los que dieron su vida por la Patria en las diferentes campañas africanas.

 


         Pero hay otros panteones llamativos y hasta una escultura, algo poco frecuente en estos cementerios.

 

         Finalmente, queremos mencionar que a este cementerio de Alhucemas fueron llevados los restos exhumados de los cementerios de Targuist y Torres de Alcalá, localidades próximas a Alhucemas.


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