De forma recurrente y la mayor parte de las veces con fines políticos, se reaviva el conflicto que, entre 1936 y 1939, enfrentó cruelmente a los españoles, habiendo logrado volver a dividirlos con el recuerdo de una guerra que finalizó hace cerca de cien años.
Sin embargo,
sólo nueve años antes de que diera comienzo la Guerra Civil, había finalizado
la Guerra de Marruecos, en la que participaron muchos jóvenes de nuestra
comarca, sin que nadie los recuerde.
En 2025 se
conmemoraba el centenario del desembarco de Alhucemas, que fue la acción que
inició el fin de la contienda, siendo además el primer desembarco de estas
características de la historia militar. Pues bien, la efeméride ha pasado sin
pena ni gloría, con tan sólo algunos actos sin apenas trascendencia.
Pero, en aquel
largo enfrentamiento, uno más de los que, hasta ahora, hemos tenido con
Marruecos, que se extendió entre 1911 y 1927, murieron muchos compatriotas,
cuyos restos reposan en cementerios ubicado en territorio marroquí, muchos de
ellos abandonados, aunque la situación mejoró desde que los visitamos hace ya
algún tiempo.
Pero, otro tanto,
cabría decir de unas guerras más lejanas en el tiempo, las de Cuba y Filipinas,
aunque esta última está más presente entre nosotros, por el hecho de que uno de
los heroicos defensores de Baler fue Santos Roncal, natural de Mallén, objeto
de diversos homenajes, a pesar de su trágico final durante la Guerra Civil.
Por todo ello,
querríamos dedicar una serie a esas guerras olvidadas, recordando a alguno de
sus protagonistas pero, sobre todo, dando noticia de esos cementerios españoles
en tierra extranjera.






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