El 23 de julio de 2021, al hacer referencia a la obra La presencia del exilio republicano español en la Universidad Michoacana, 1938-1966, de la que es autor el Prof. Gerardo Sánchez Díaz de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y Marcial Pons, reprodujimos esta imagen que figuraba en ella.
Decíamos entonces que, muy
probablemente, se trataba de la fotografía que aparecía en el documento, que,
para su identificación, le fue expedido por la Legación Española ante los
Estados Unidos Mexicanos, como parece desprenderse de la parte visible del
sello del ángulo inferior derecho de la foto. Nos llamaba la atención la
denominación “Legación”, dado que, desde 1931, por acuerdo entre las partes la
representación española ya tenía la categoría de “Embajada”.
Ha sido el Dr.
D. Roberto Aretxaga, Director del Seminario “García Bacca” de nuestro Centro y
Director Honorario de la Fundación García Bacca, quien, tras una paciente
investigación, ha logrado localizar el documento original al que pertenecía esa
foto. Efectivamente, se trataba de la tarjeta del Servicio de Migración,
expedido a favor de Juan David García Bacca, por la Legación de los Estados
Unidos Mexicanos en Quito, donde residía entonces el ilustre filósofo. Aunque
habíamos acertado, en cuanto al origen de la foto, no era la Legación en España
la que había expedido el documento, sino la de de los Estados Unidos Mexicanos en Quito. Hay que tener en cuenta
que, hasta 1931, México no ingresó en la Sociedad de Naciones por lo que sus
representaciones diplomáticas en muchos Estados no tenían el rango de
embajadas.
Muy interesantes son los datos que la ficha ofrece. Desde el
punto de vista antropométrico se hace constar que su altura era de 1,76 metros,
que el color del pelo era rubio y sus ojos verdes.
En cuanto a los
datos de su biografía nos ha sorprendido que, como año de nacimiento, figure
1904, cuando, como es bien sabido, nació en Pamplona en 1901. También se hace
constar que, en 1942, era soltero (contrajo matrimonio en agosto de ese año) y,
como profesión, declara el ser Profesor de Filosofía (lo era en la Universidad
de Quito) y que dominaba, además del castellano, los idiomas latín, griego,
francés y alemán, siendo su religión la católica.
Como pariente
más cercano menciona a Rufino García, residente en Zaragoza. Era su hermano mayor, al cual no volvió a ver, pues cuando regresó a España, en 1977, ya había
fallecido. Afortunadamente aún vivían otros dos, José Martín y Rosario, a los
que su hijo D. Francisco García Palacios, mencionaba en una semblanza
biográfica, pero fallecieron poco después de ese reencuentro en 1977.
Su llegada a
México, en 1942, fue en calidad de inmigrante “por un año refrendable”, para lo
que tuvo que abonar el “impuesto de migración” y acreditar que disponía de
1.500 pesos, como “garantía de repatriación”.
En 1944, el
visado le fue refrendado, también como inmigrante, pero haciendo constar “para
que continúe prestando sus servicios en el Colegio de México. Era ya también
profesor de la Universidad Nacional Autónoma.
Existe un refrendo
anual, de fecha 9 de julio de 1945, aunque ya como “asilado político”,
subsistiendo autorización “para ejercer actividades remuneradas o lucrativas,
excepto en cantinas, cabarets y similares, sin desplazar a ningún trabajador
mexicano”.
Nos sorprende
otro refrendo, también como “asilado político”, que lleva fecha de 6 de junio
de 1947, dado que, desde 1946, se encontraba en Venezuela, donde había fundado
la Escuela de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela y donde terminó
naturalizándose como ciudadano venezolano, para poder disfrutar de un
pasaporte, dado que el español, le había sido retirado al ingresar España en la
ONU, como a todos los exiliados republicanos.
Como puede
constatarse estos documentos aportan datos de gran interés acerca de Juan David
García Bacca, tanto desde el punto de vista personal como acerca de su llegada
a México, sobre la que había ciertas discrepancias.







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