lunes, 19 de octubre de 2026

Interesante visita a Calamocha

         Estuvimos en Calamocha para contemplar un importante palacio, situado en su calle Mayor, conocido actualmente como Casa de los Angulo, pero vinculado, con anterioridad con otros linajes como los Navarro, Vicente y Espejo.

 


         En realidad, el edificio está formado por la unión de dos palacios, el original y el conocido como de los Tejada, construido cuando, a raíz de las dificultades financieras de los Vicente, se vieron obligados a vender una parte de su casa solariega, lo que dio origen a ese nuevo palacio, cuya separación es perfectamente visible en la fachada.

         Nuestro interés venía determinado por la relación existente entre los propietarios del palacio original y los marqueses de González de Castejón. Raúl Rivarés publicó en Cuadernos de Estudios Borjanos un interesante artículo sobre el linaje de los Navarro de Egui.

         Allí y en otras fuentes, se comenta el matrimonio de D. Manuel Navarro de Egui, natural de Borja con Dª. María Ignacia Vicente de Espejo, de Calamocha. Fruto de ese matrimonio nacieron ocho hijos, uno de los cuales fue D. José Miguel Vicente Espejo, el II marqués de González de Castejón, tras su matrimonio con Teresa González de Castejón y Arnedo.

         La historia de los Navarro de Egui se asemeja a una novela de intriga familiar que ha descrito detalladamente Jaime Angulo Sáinz de Varanda, en un artículo publicado en Emblemata, que merece la pena leer. Pero, al tratar de los ascendientes de los marqueses, tras el estudio comentado de los Navarro de Egui, queda pendiente en de los Espejo, una familia también muy importante.




         Pero, en nuestro recorrido por las calles de Calamocha, también nos detuvimos ante el que fue convento de religiosas concepcionistas, hoy propiedad del Ayuntamiento y, al parecer, en proceso de rehabilitación.

         El convento había sido fundado en 1690 por religiosas procedentes de la comunidad de Miedes que, en nuestra época terminaron uniéndose a la de Borja.

 



         Nos impresionó su iglesia parroquial de la Asunción, con una hermosa portada y, aunque no llegamos a entrar, no queremos dejar de mencionar el espectacular baldaquino que preside su nave central.

 


         Hay otros edificios importantes en los que, como en los ya comentados, sorprende el uso de sillares de piedra que ignoramos si fueron labrados exprofeso a reaprovechados.

 


         Vimos también el monumento dedicado al Dance de San Roque, obra del escultor José Gonzalvo, y el reconstruido peirón, gracias a Ibercaja y el Ayuntamiento de Calamocha.

         Una visita, en suma, muy interesante, complementada con una excelente comida en un conocido restaurante.


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