En días anteriores publicamos algunas imágenes que Enrique Lacleta había captado en el Horcajuelo, donde encontró pastando a un buen número de caballos. Hoy ofrecemos otras fotografías de esos lugares, tan cercanos pero poco visitados, que son los barrancos de Morana y el Horcajuelo.
Por allí
pasaban a Castilla quienes, desde nuestra comarca, marchaban a segar en lugares
donde esa labor era más tardía. En el camino encontraban estas formaciones rocosas,
que son conocidas con diferentes nombres: “La Torreta” o “La Atalaya” y “La Esfinge”,
que ya llamaron la atención de D. Federico Bordejé, quien, en sus cuadernos de
campo dibujo lo que se asemejaba a una torre de vigilancia en la frontera.
Enrique anduvo
por esos caminos, teñidos ya con los primeros colores del Otoño y donde crecían
setas, algunas de considerable tamaño, junto a los riachuelos que por allí
discurren.
Verdaderamente
llamativo es este ejemplar de acebo, de considerable tamaño, que encontró allí.
En otras imágenes captó los helechos y otras plantas de la
zona. Hay una cosa que queremos destacar. Nuestra comarca ofrece la
particularidad de que, en muy pocos kilómetros, podemos pasar de una zona de
montaña a las riberas del Ebro o a las estepas donde crecen los viñedos.










No hay comentarios:
Publicar un comentario