Tal día como hoy, de 1654. falleció en Zaragoza fray Jerónimo de San José que había nacido en Mallén en 1587. Su nombre era Jerónimo Ezquerra de Rozas y Blancas, siendo hijo del notario Martín Ezquerra de Rojas, descendiente de los señores de Vizcaya, aunque la familia llevaba establecida en Mallén tres generaciones. Su madre Isabel de Blancas estaba emparentada con el cronista de Aragón Jerónimo de Blancas.
Cursó los primeros
estudios en Huesca y Zaragoza, alcanzando el grado de bachiller en Artes.
Posteriormente se trasladó a Salamanca, donde obtuvo el título de licenciado en
Cánones y Leyes.
Ante él se abría una
brillante carrera, pero, nada más salir de la universidad, decidió ingresar en
el convento que los carmelitas tenían en la propia ciudad de Salamanca.
El noviciado lo hizo en
Toro y los estudios de Arte en Segovia, regresando a la ciudad del Tormes para
cursar Teología y Sagrada Escritura, con lo que completó su gran preparación
intelectual. Por ello, en 1626, fue nombrado cronista de la orden y, a partir
de ese momento, viajó por toda la península recabando los datos necesarios para
su trabajo, dedicando especial atención a las figuras de San Teresa y San Juan
de la Cruz de quien publicó una biografía en 1629.
Un año después editó todas sus poesías, siendo
la primera vez en la que se incluyeron las “canciones que tratan del ejercicio
del amor entre el alma y su esposo Cristo” a las que fray Jerónimo rebautizó
con el nombre de “Cántico espiritual” con el que fueron conocidas desde
entonces. Han sido reeditadas en varias ocasiones.
En 1635 había terminado su Historia de la Reforma del Carmelo pero tuvo muchos problemas con la censura de su orden, siendo obligado a modificar muchas partes del libro. Aceptó las propuestas que le hicieron pero, cuando en 1637 apareció la obra, el escándalo fue enorme ya que se imprimió con la redacción original. Fray José fue destituido, se le ordenó retirar todos los ejemplares y entregar las notas que tuviera.
Ello influyó para que
cuando, en 1638, decidió publicar una nueva biografía de San Juan de la Cruz,
volviera a tener problemas y, en esta ocasión, no se le permitió revisar las
pruebas de imprenta. Como consecuencia de estas tensiones y para apartarlo de
Zaragoza lo enviaron como prior al convento de Gerona, aunque volvió a la
capital aragonesa en 1641.
A la muerte de su hermano
el jurista Martín Hernando Ezquerra de Rojas se hizo cargo de sus hijos,
obteniendo del monarca un empleo para el primogénito en Italia, donde casó a
sus hermanas. Para ello, acompañó a la familia a Nápoles, donde residió durante
dieciocho meses, entablando relaciones con los círculos culturales de la ciudad,
conocedores de la valía del carmelita y de su vinculación con los intelectuales
aragoneses de la época.
De regreso a Zaragoza
siguió con su labor investigadora que tuvo como fruto obras importantes como
una historia del Pilar o la titulada Genio
de la Historia que llegó a publicarse en 1651, tras superar nuevos
problemas que hicieron mella en el ánimo de fray José hasta que falleció en el
convento de San José de la capital aragonesa. Detrás dejó un ingente trabajo
intelectual, aunque muchos de sus libros no llegaron a publicarse.
El Centro de Estudios
Borjanos honró su memoria, en 1987, con motivo del IV centenario de su
nacimiento editando una antología de sus poesías, recopilada por María Teresa
Cacho, en la que se incluyó un soneto dedicado a “la villa de Mallén” su patria
de nacimiento.





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