Enrique Lacleta ha estado en el Horcajuelo, uno de los
lugares en los que nace el Huecha, aunque cuando lo visitó, el agua era escasa.
Allí encontró una antigua paridera que ha sido restaurada, en una parte de la cual se ha habilitado un refugio.
El interior está perfectamente acondicionado, con chimenea y
leña, mesa y todo lo necesario para facilitar la estancia de los que lleguen
hasta allí.
Pero en la otra
parte le sorprendió encontrar una explotación ganadera dedicada a la cría de
caballos, aunque había también algún burro.
Era muy
llamativo y hermoso ver a los caballos pastando libremente en las praderas de
la zona. No nos ha dicho el número, pero eran bastantes, desconociendo el
origen y propiedad de esta explotación que, quizás, deberá ser trasladada a
otro lugar cuando la nieve cubra la zona.
Esta imagen del
cráneo de un équido sobre la hierba nos hace recordar las que tantas veces
hemos visto en las películas americanas, rodadas en los ranchos establecidos en
sus grandes praderas.








No hay comentarios:
Publicar un comentario