El 4 de octubre de 1928 nació en Borja D. Francisco Domínguez Pablo, en el seno de una familia humilde. Agricultor de profesión y de raza, como solía resaltar, su afición por la Cultura le llevó a completar, de una manera completamente autodidacta, la formación adquirida en la Escuela Pública, hasta convertirse en uno de los personajes más singulares de su generación. ´
En su preparación intelectual ejerció una gran influencia la labor que se desarrollaba en la Casa del Congregante, sede la Congregación Mariana, creada bajo el impulso de D. José María Pereda, el popular “mosén Pepe”, que fue el crisol de varias generaciones borjanas.
Allí surgió su vocación
periodística que sería determinante en su vida, comenzando a colaborar en el
semanario Lauro, heredero en cierta
medida de Ecos del Moncayo, aunque
con una orientación fundamentalmente confesional. Cuando se creó Radio Moncayo,
en su primera etapa, entró a formar parte del grupo de colaboradores, pero su
recuerdo permanece unido a su labor como corresponsal de Heraldo de Aragón, que inició en 1967, siendo el creador de la
página “Borja Semanal”, desde la que siguió con atención el proceso de
transformación que se iniciaba en su ciudad natal.

Estuvo al frente de la Biblioteca Pública que convirtió en su “centro de operaciones” y donde redactaba sus crónicas periodísticas. Colaborador del Centro de Estudios Borjanos, desde su fundación, impulsó las Exposiciones de Arte y Recursos Etnológicos Comarcales y otras iniciativas.
Tras la creación del
Colegio Libre Adoptado comenzó a trabajar como conserje y allí decidió iniciar
los estudios de Bachillerato que culminó con brillantez, de lo que llegó a
hacerse eco la prensa regional.
Al iniciarse el proceso
de transformación del colegio en instituto y ya con el título de bachiller,
decidió optar a la plaza de encargado de la Secretaría. Las oposiciones habían
sido convocadas en Pamplona y hasta esa ciudad se desplazó, en compañía de un
buen amigo borjano; pero, tuvieron la desgracia de sufrir un trágico accidente
que les provocó gravísimas lesiones, como consecuencia de las cuales falleció
el 14 de mayo de 1975.
El Centro de Estudios
Borjanos le rindió homenaje publicando un libro con la recopilación de alguno
de sus artículos.
El 4 de octubre de 1997 falleció al ser atropellado, cuando
regresaba de las fiestas de Albeta, Juan
José Sola Paños, un popular personaje conocido con el sobrenombre de
“Basora”. Fue un hombre entrañable, cuya presencia formaba parte del paisaje
urbano de nuestra ciudad y elemento imprescindible en todas las fiestas y
celebraciones.
Su recuerdo se hubiera
difuminado en el tiempo, pero su extraordinaria habilidad en la interpretación
musical con el “cascañete”, hizo que fuera incluido en la obra La tradición
oral en el Moncayo Aragonés, de Luis Miguel Bajén y Mario Gros. Construido
con una simple caña, al ser percutido con la palma de la mano produce un sonido
peculiar que en manos de “Basora” alcanzaba los más altos niveles de
perfección, interpretando melodías muy conocidas.



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