jueves, 12 de mayo de 2016

La Colegiata de Santa María de Xàtiva


            Uno de los monumentos más importantes de Xàtiva es la colegiata de Santa María, también conocida como “La Seo”. Levantada sobre el solar de la antigua mezquita mayor de la ciudad, su construcción fue demorándose en el tiempo y, de hecho, su fachada principal data de 1920, sin que las obras puedan darse por finalizadas ya que la esbelta torre que aparece en la imagen, debía tener como compañera a otra igual, en el otro extremo del hastial.





            Erigida como colegiata por Benedicto XIII, en 1413, fue una de las suprimidas por el concordato de 1851. Sin embargo, recuperó esa condición “ad honorem” y, en 1966 el Papa Pablo VI, concedió a su abad el uso de mitra, anillo y báculo.
            El mismo Pontífice, en 1973, le concedió el título de Basílica Menor. Los distintivos que acreditan esa condición, el canopeo o umbrela con los colores pontificios y el tintinábulo, los vimos en el deambulatorio que hay en la cabecera del templo, dentro del espacio destinado a museo, cuando lo habitual es que se sitúen a ambos lados del presbiterio.




            La puerta de acceso al templo está flanqueada por las estatuas en bronce de Calixto III y Alejandro VI, hijos ilustres de la ciudad. Son obra del escultor Octavio Vicent y fueron donadas, en 1961, por el empresario local D. Gregorio Molina y su familia, en el cincuenta aniversario de su empresa. 




            El interior impresiona por su magnificencia y dimensiones. Con planta de cruz latina y tres naves, tiene una longitud de 86 metros y sobre el crucero se alza una cúpula de hierro que vino a reemplazar a la anterior que se cayó en 1886.
            En el presbiterio y bajo un baldaquino se venera a la Virgen de la Seo, titular de la basílica y Patrona de la ciudad. La imagen actual es obra del escultor Mariano Benlliure y fue realizada en 1942, ya que la anterior fue destruida durante la guerra civil, al igual que la mayor parte de las obras artísticas que existían en los diferentes templos de Xàtiva.



            A pesar de ello, la colegiata tiene un interesante museo, instalado en dependencias interiores y en la cabecera del templo, así como en una capilla contigua al acceso.




            Entre las obras que se exponen en sus distintas salas se encuentran algunos retablos góticos, entre los que destaca el de Santa Ana, obra del pintor valenciano Jaume Baçó Escrivà (Jacomart), encargado por el Papa Calixto III, siendo cardenal, el cual aparece representado a los pies de San Ildefonso en la tabla de la derecha. También son del mismo pintor las dos tablas situadas a ambos lados del retablo, representando a Santa Elena y a  San Sebastián que, en este caso, suele ser considerado un retrato de Ausias March.
            Llama la atención que, a pesar de los estragos ocasionados durante la guerra civil, se hayan conservado obras de tanta importancia. Ello es fruto de la extraordinaria labor realizada por D. Carlos Sarthoy Carreres y de otros ciudadanos de Xàtiva que consiguieron salvar el Archivo Municipal y el de la Colegiata, recogiendo obras de algunos templos y restos de los que habían sido saqueados para depositarlos en la ermita de San Feliu que adquirió la condición de museo civil. 




            También es muy interesante el conjunto de jocalias que se muestran. Entre ellas, la gran custodia procesional, donada por Alejandro VI, que desfila por las calles setabenses en la fiesta del Corpus Christi. Esta pieza fue depositada en la caja fuerte del Banco de España de Xàtiva y, posteriormente, enviada por el Gobierno de la República a Ginebra, de donde retornó al final de la guerra, aunque mutilada, pues le faltaba el pie.
            En una vitrina se muestra también el Lignum Crucis que el Papa Calixto III regaló a la colegiata. Esta obra, de probable origen francés fue robada durante la Guerra de Sucesión, apareciendo veinte años después en Benavente.
            Junto a ella se encuentra el magnífico cáliz gótico que también regaló Calixto III, tal como atestigua la inscripción grabada en la caña “Calixtus PP Tertius” y que sigue siendo utilizado en las grandes celebraciones litúrgicas. 



            En el museo hay también piezas arqueológicas de diversa procedencia. Por su interés destacamos esta inscripción hebraica, procedente de la antigua sinagoga sobre la que luego se construyó la ermita de las Santas de Xàtiva, derribada a medidaos del siglo pasado. La parte de la inscripción conservada, que data del siglo XIV, ha sido traducida como “(Jeru)salén y para él será una evasión”.
            Xátiva tiene otros museos a los que dedicaremos un próximo comentario ya que, entre ellos, nos sorprendió gratamente el de Bellas Artes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario