Uno de los conjuntos documentales más importantes que conservamos en la Casa de Aguilar, es el archivo de la familia San Gil, que su propietario entregó en depósito a nuestro Centro.
Está constituido
por un conjunto de 50 cajas, conteniendo más de 1.000 documentos, la mayor parte
de ellos relacionados con asuntos familiares, pero también hay otros de índole general.
Entre todos ellos destacan los referidos a la ciudad de
Tortosa. Se da la circunstancia de que la familia, muy significada en la
defensa de la causa borbónica, tuvo que huir de Borja, ante la llegada de las
tropas austracistas.
Se llevaron
todos los documentos que conservaban de sus posesiones en Tortosa, relacionados
con la herencia que, por enlaces matrimoniales, tenían en esa ciudad. El resto
del archivo quedó en Borja, siendo saqueado por las tropas que ocuparon la
casa, la cual quedó arrasada.
Entre los
documentos de Tortosa, el más antiguo es la donación efectuada por Ramón
Berenguer IV, en 1148, de unas posesiones en esa localidad, tras su reconquista,
pero hay otros muchos, incluyendo planos de casas, lo que convierte este fondo
en uno de los mejor conservados sobre una ciudad que ha sido víctima de varios
conflictos bélicos.
Respecto a los
documentos de Borja, todos ellos, son posteriores a la Guerra de Sucesión, tras
la cual, la familia reconstruyó el palacio y sus posesiones.
El archivo
incluye otras 27 cajas, con lo que hemos denominado “Impresos menores”, que, en
realidad, son publicaciones de los siglos XVIII y posteriores, algunas de las
cuales son raras y muchas de ellas no existen en otros archivos aragoneses.
Son más de 900
publicaciones, todas ellas catalogadas, al igual que los documentos. Como
muestra, ofrecemos las portadas de dos de ellas, elegidas al azar en la primera
caja.
También procede
la Casa San Gil el importante conjunto de publicaciones periódicas de los
siglos XVIII y XIX, de las que dimos noticia en artículos anteriores.





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