En la tarde del domingo, no sin esfuerzo, fuimos a visitar Expo Borja, con el propósito de conocer esta feria del comercio local y el nuevo Pabellón Polivalente donde había sido instalada.
Llegamos ocho
minutos antes de las cinco, hora de apertura y un rudo vigilante nos impidió el
acceso. Hasta ahí, sería normal. Lo fue menos el que nos impidiera sentarnos en
las sillas situadas en su exterior, ordenándonos que buscáramos un banco
afuera.
Así lo hicimos,
para nuestra desgracia, pues lo encontramos en el que se llamó parque de José
Antonio Labordeta, que encontramos completamente arrasado, sin que apenas
quedara nada de aquel bonito espacio, inaugurado en su momento con la presencia
de su viuda y de su hija. Es lamentable el estado de instalaciones que, por falta
de mantenimiento, ofrecen tan lamentable imagen.
Volvimos cuando
ya habían transcurrido algunos minutos desde la hora de apertura y, tras
superar, de nuevo, la desabrida actuación del vigilante que, como nos dijo, “cumplía
su misión”, pudimos acceder al recinto.
Menos mal que,
inmediatamente, encontramos la sonrisa de Salz Medina que, desde Aragón, ha puesto
en marcha, con entusiasmo, la producción de unos excelentes aceites, bajo la
marca Salz y Salz.
Recorrimos
después la feria y sus diferentes stands, muy bien montados, en los que, a
pesar de la hora temprana, había bastantes visitantes.
Nos detuvimos
en varios de ellos, aunque, dado su número, no pudimos hacerlo en todos, por lo
que las imágenes que ofrecemos son sólo
una parte de lo mucho que allí se exponía.
Vimos a las
simpáticas encargadas del stand de Panambel, ofreciendo una amplia gama de los
muchos productos que elabora esta panadería de Ambel. Lo mismo ocurría con Bea
Soria, de “La Zafra”, una tienda tradicional de la calle Alfaro Malumbres y con
Mario Huerta y su acreditada floristería.
Nos
sorprendieron los bellísimos trajes de novia, elaborados por Elvira Fábregas y
Marta Pardo que, según nos comentaron, han abierto un atelier en Zaragoza,
donde están triunfando ambas primas.
También tenían
espacios entidades tales como la protectora Borguau y la Cruz Roja, así como
otros dedicados a los niños.
Junto a la
prestigiosa vinoteca Buqué que, con tanto éxito, puso en marcha David
Sanmartín, vimos nuevos establecimientos como la pastelería Balkánica, de la
calle Braulio Foz.
Aún nos
detuvimos en los stands de “Mieles del Cierzo”, la empresa de Ambel que pusieron
en marcha Paula Trívez y Juan Luis Vallejo. Estuvimos también en el de otro establecimiento
“clásico” de la calle Alfaro Malumbres, el de Laura Bría, ahora a cargo de sus
hijas.
Terminamos el
recorrido en ese rincón que, en cierto modo resume la filosofía de la feria: “Todo
está en Borja”. Frente a él estaba el espacio de Electrodomésticos Ventura, que
había vendido la mayor parte de los productos expuestos. Conversamos con Javier
Ventura y lo fotografiamos con tal mal resultado que no nos atrevemos a publicar
la imagen.




















No hay comentarios:
Publicar un comentario