El nº
25 de Cuadernos de Prehistoria y
Arqueología de la Universidad de Granada aborda, con carácter monográfico,
un tema especialmente sensible, el de la “Arqueología en riesgo”. Es tal la
importancia de esta cuestión y el rigor con el que se aborda que estamos ante
trabajos de lectura obligada, especialmente para nosotros, dada la incidencia
que aquí tiene el expolio arqueológico y la conservación del patrimonio
arquitectónico.
Respecto
al primer aspecto es sumamente ilustrativo el trabajo de la Profª Yáñez Vega,
titulado “Actividades ilícitas contra el Patrimonio Arqueológico: sistemas
punitivos legal y administrativo”, en el que termina señalando la necesidad de
una mayor implicación de la ciudadanía y de las entidades sin ánimo de lucro en
esta lucha. Por su parte, el Jefe del Grupo de Patrimonio Histórico de la
Unidad Central Operativa de la Guardia Civil comenta la labor de esta institución
en la protección frente al expolio arqueológico. Otro artículo significativo es
el referido al empleo de detectores de metales en estas actividades delictivas.
En
cuanto al patrimonio arquitectónico también es muy ilustrativo el artículo de
la Profª Yáñez recordando que es una conducta tipificada en el Código Penal el
derribo o alteración grave de edificios singularmente protegidos (el casco
antiguo de Borja está declarado Bien de Interés Cultural) y, directamente relacionada
con ella aparece en el Código Penal de 1995, la figura de la prevaricación por
parte de autoridades y funcionarios que participen en esos supuestos,
estableciendo penas de inhabilitación para empleo o cargo público de siete a
diez años y la prisión de seis meses a dos año o multa de doce a veinticuatro
meses.

















