A primera hora de la mañana del 14 de marzo de 1972, dos cazas
F4 Phantom D de la US Air Force, con base en Zaragoza, se estrellaron en la
Muela Baja de Borja cuando regresaban de realizar unos ejercicios en el
polígono de las Bardenas.
Había niebla y, por causas desconocidas, los dos aparatos se
estrellaron contra el monte, cayendo los restos de los mismos sobre el casco
urbano de El Buste, donde estuvieron a punto de provocar una catástrofe.
El suceso provocó la lógica conmoción y hasta el lugar del
siniestro acudieron equipos de rescate de diversas procedencias, entre ellos de
Borja.
Ahora, cerca de 50 años después del accidente, el Alcalde de
ese municipio D. José Ángel Villalba Ruiz ha querido dedicar un recuerdo a los
pilotos fallecidos, instalando un monumento, con la colaboración del Ejército
del Aire español.




















