La Universitat Autònoma de Barcelona nos ha remitido el número 43 de Faventia, la revista de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media, correspondiente a 2021, cuyo contenido es el siguiente:
La Universitat Autònoma de Barcelona nos ha remitido el número 43 de Faventia, la revista de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media, correspondiente a 2021, cuyo contenido es el siguiente:
Hemos venido publicando imágenes de aves que Enrique Lacleta
fotografió en la Estanca de Borja y en el estanque del Campo. Con la ayuda de
quienes nos leen hemos podido conocer detalles de ellas e identificarlas,
aunque en algunos casos que se nos “resistían” fueran tan comunes como una
sencilla golondrina.
Pero, no todo eran aves. Ya vimos un bonito lagarto ocelado en el Campo y hoy mostramos las fotos que hizo de algo frecuente en esta época como los modestos conejos.
El pasado jueves hubo en Mallén un importante acto militar del que dimos amplia información en este blog. Ahora, D. Mario Maganto nos ha remitido esta curiosa fotografía de las maniobras que, en 1910, llevó a cabo en esa localidad en 7º Regimiento montado de Artillería de campaña, la cual firma “J. Marco” que no sabemos si era un fotógrafo establecido en la localidad o había llegado de fuera.
Nuestro recorrido por las tumbas de militares extranjeros en España nos lleva hoy hasta el cementerio de Figueras en donde se encuentra la tumba de un brigadier neozelandés, héroe de la II Guerra Mundial: Reginald Miles.
El Instituto Alicantino de Cultura “Juan Gil Albert” nos ha remitido dos obras, una de las cuales lleva por título Pandemia. Imágenes contra el olvido, en el que se reúne una importante colección de fotografías “realizadas por los fotoperiodistas de Alicante” en aquellos terribles momentos de 2020, cuando la COVID había irrumpido en nuestras vidas, llevándose a muchos de nuestros seres queridos. La obra, prologada por el fotógrafo Ángel García Catalá, constituye el mejor homenaje a ellos, al mismo tiempo que un testimonio gráfico de aquellos días.
A cinco kilómetros de Borja, en el monte de la Muela Alta, existe un santuario dedicado a la Virgen de Misericordia, que dio nombre al caserío que fue creciendo en su entorno y que, hace pocos años, se hizo famoso en el mundo entero por razones que nada tienen que ver con la Virgen.
D. Mario Maganto nos ha remitido la copia de una página aparecida en la revista Estampa, del 13 de marzo de 1928, en la que se publica la imagen de un vecino de Fuendejalón, protagonista de un hecho al que no dudamos de calificar de heroico.
El pasado 9 de junio, dedicamos un artículo de esta serie a la sorprendente historia del major de la Royal Navy William Martin, una identidad falsa para un cadáver arrojado por los ingleses frente a las costas de Huelva, dentro de un plan para engañar a los alemanes (lo que consiguieron), que fue enterrado en el cementerio de Huelva, pues a las muchas falsedades creadas para la trama, se unió la de su supuesta condición de católico. Pero, en Huelva hay enterrados otros militares británicos, aunque en el cementerio anglicano que existía en la ciudad.
El Servei d’Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques de la Diputación de Castellón nos ha remitido el número 16 de su colección “Mongrafies de Prehistòria i Arqueologia Castellonenques, que acaba de editar.
En la mañana de ayer, jueves 15 de junio, tuvimos la fortuna de asistir al emotivo homenaje que, ante el monumento erigido a su memoria en Mallén, le fue tributado al corneta Santos González Roncal, uno de los heroicos defensores del fuerte de Baler, gesta que ha pasado a la historia con el apelativo de “Los últimos de Filipinas”.
Ayer publicamos imágenes de las aceñas existentes
en el río Duero, a su paso por Zamora, que nos trajo Guillermo Carranza. Eran edificaciones
de piedra en cuyo interior se encontraban los tres tipos de ingenio que
describimos: molinos harineros, batanes y martinetes.
Pero, existieron aceñas instaladas en pontones, como las que aparecen en esta fotografía realizada en Lyon, a comienzos del pasado siglo.
Los fondos conservados en nuestro, de diversas procedencias, nos deparan con frecuencia sorpresas. Ahora, entre las hojas de un libro, hemos encontrado este pequeño folleto que ofrece la particularidad de haber sido distribuido en Ainzón, en mayo de 1912, con ocasión de la Comunión General de la Asociación de Hijas de María.
La serie que estamos publicando sobre cementerios militares en España nos ha permitido descubrir un importante número de ellos, cuya existencia era para nosotros completamente desconocida. Uno de ellos es el cementerio británico de Tarragona, conocido como el “cementerio de los Jans”, un recinto situado tras las tapias que muestra esta imagen, que pasa desapercibido incluso para los propios habitantes de la ciudad.
Hoy tenemos que recurrir a la ayuda de nuestros lectores ya que nos ha sido imposible identificar a las aves protagonistas de estas imágenes que captó Enrique Lacleta en la Estanca.
Son varias las series que fueron editadas en Zaragoza, con ocasión de la Exposición Hispano-Francesa de 1908, conmemorativa del I Centenario de los Sitios. Una de ellas era la que mostraba uniformes militares de 1808.
Nuestro recorrido por los cementerios militares extranjeros en España nos está deparando algunas sorpresas como la de este recoleto recinto que, con el nombre de “cementerio de los ingleses” se encuentra en el puerto de Mahón y en el que no reparamos durante nuestra visita a la isla.
Ya comentamos que Guillermo Carranza ha estado recientemente en Zamora, ciudad preciosa que es preciso visitar con detenimiento. De allí nos trajo las vistas de los vandalizados jardines de Magallón. Pero, las obras hidráulicas constituyen uno de los temas de especial interés para Guillermo. De ahí, que prestara especial atención a las aceñas del Duero. El término “aceña” define los molinos situados en el cauce de un río y movidos por la fuerza de su corriente.
María Ángeles Martínez nos ha enviado imágenes e información de la inauguración de “Bayona Merchandising” que congregó en la calle Alfaro Malumbres, en la tarde del pasado sábado a un buen número de familiares y amigos.
Guillermo Carranza ha visitado en días pasados la ciudad de Toro, localidad con la que se encuentra hermanada la villa de Magallón, porque desde esta última partieron, a finales del siglo XV, un grupo de personas enviadas por el rey Fernando el Católico a repoblar Toro, que había sufrido las consecuencias de la guerra civil que enfrentó a los partidarios de la infanta Isabel (futura Reina Católica) con los de la hija de Enrique IV.
Si ayer nos hacíamos eco del reciente reportaje dedicado, en Heraldo de Aragón, a Luis Zueco, hoy tenemos que mencionar la entrevista que, Luis Alegre publicó en su sección “El patio de mi recreo”, el pasado domingo, con Trinidad Ruiz Marcellán.
Hemos recibido el número 185 de Rolde. Revista de Cultura Aragonesa, que edita el Rolde de Estudios Aragoneses y que corresponde al segundo trimestre de este año. Dejamos constancia aquí del contenido del mismo.
La solemnidad del Corpus Christi es una de las más importantes del año litúrgico. Los de más edad recordamos cuando se celebraba en uno de esos jueves que “relucen más que el sol”. El jueves ha quedado reservado para determinadas ciudades como Daroca o Toledo donde adquiere especial relevancia. En Borja, como en el resto de las localidades españolas lo celebramos el pasado domingo.
Luis Zueco sigue ocupando el primer lugar entre los libros de ficción más vendidos en Aragón, por lo que no es de extrañar que su persona sea objeto de atención, por parte de los medios de comunicación.
Ayer hicimos referencia a los numerosos soldados franceses que, tras ser hechos prisioneros durante la Guerra de la Independencia, terminaron muriendo en aquel gigantesco campo de concentración en el que se convirtió la isla de Cabrera. Pero, allí, hay también un pequeño cementerio, de fechas posteriores al del citado conflicto, en el que sólo fueron sepultadas dos personas.
El próximo jueves 15 de junio, tendrá lugar en Mallén el acto conmemorativo del 125º aniversario del sitio de Baler, en el que se rendirá homenaje a uno de los defensores del fuerte, Santos González Roncal, natural de esa villa.