Los
exvotos son ofrendas que, en reconocimiento por algún favor recibido, se dedican
a Dios, la Virgen o los Santos, siendo colgados, como testimonio del mismo, en
el interior de los templos.
En el Museo de la Colegiata de Borja se conserva
este pequeño lienzo que recuerda un suceso acaecido en 1703, cuando el niño
Manuel Tejero cayó en la rueda de un molino, salvándose milagrosamente por intercesión
de la Virgen del Carmen, cuya fiesta se celebraba ese día. Así se hace constar
en la inscripción que figura en la parte inferior del mismo: “Manuel Tejero
cayó en el rodete del molino y salió milagrosamente. Día de la Virgen del
Carmen. Año 1703”.
En
el cuadro está representado el niño, con ricas vestiduras que denotan un
estatus social elevado, llevando al pecho el escapulario del Carmen. La Virgen
aparece en la parte superior izquierda (señalada con una flecha verde),
mientras que la flecha roja muestra el lugar en el que se pintó ese “rodete”
del molino, movido por el agua de la acequia que llega hasta allí. Reúne, por
lo tanto, todos los elementos propios de los exvotos pictóricos: el retrato del
protagonista, la imagen que obró el milagro, la representación del suceso
acaecido y la leyenda con su descripción.





























