Antes de finalizar el año, hemos recibido la noticia de la próxima instalación en el polígono industrial de Borja de una nueva empresa. En este caso se trata de una industria norteamericana, la Lumen Street Spain, que llega a nuestra ciudad con gran ilusión para fabricar una serie de productos de gran interés, fruto de un potente equipo de I+D+i.
Uno de los primeros que van a ser desarrollados son
unos faroles que, con una apariencia tradicional, incorporan unas pantallas
dotadas de IA, de manera que permitirán transitar con seguridad por nuestras
calles, mejorando la tenue iluminación ahora existente, pero, sobre todo,
avisando al portador de la ubicación de los baches existentes en ellas.
Nos comentaba
el responsable del Departamento de Investigación de la empresa, Peter Griffon,
que estaba muy satisfecho por haber sido elegida Borja como sede de la misma,
dado que es difícil encontrar una ciudad con mayor número de baches para poder
experimentar.
Es cierto que también
los hay en otros lugares, donde se han experimentado otros procedimientos para
garantizar la seguridad de los ciudadanos. Concretamente, el famoso y anónimo
artista Bansky los ha utilizado para colocar plantas y, en España, un ejemplar
policía local, ha pintado círculos rojos en torno a los mismos. Pero, la solución
de la nueva empresa borjana es mucho más imaginativa y estamos seguros de que va
a triunfar aquí y en otras ciudades con el mismo problema.
También hemos
podido hablar con el CEO de la empresa, Robert Taylor, el cual nos ha hablado
de otro interesante producto que se va a fabricar en Borja y que pretende ser
de ayuda complementaria para las nuevas balizas luminosas que serán obligatorias,
a partir de enero, en todos los coches.
Comoquiera que
ya se sabe que su utilidad es muy limitada, pues, como han puesto de manifiesto
los expertos, son una auténtica birria, la empresa borjana va a desarrollar un
producto mucho más eficaz, de uso voluntario.
Se trata de una
larga pértiga retráctil que se podrá sacar por la ventanilla del vehículo, tras
colocar la baliza obligatoria. En el extremo superior llevará colgado lo que
parece un clásico candil, pero, que en realidad, está dotado de una potente luz
giratoria, así como de una sirena que simula el grito de Tarzán en la selva, todo
ello audible y visible, desde varios kilómetros, ofreciendo, por lo tanto, una
seguridad que la ridícula lucecita obligatoria está lejos de proporcionar.
Hay otro modelo
que puede desplegarse desde la parte posterior del coche, pero exige una
instalación previa, por lo que nos parece más útil el antes comentado que se
saca por la ventanilla.
Nos satisface
mucho la noticia de la llegada a Borja de tan innovadora empresa, cuyos
responsables no piensan hacerse ese tipo de fotografías que se ha hecho habitual
en determinadas presentaciones, dado que no quieren favorecer la transmisión de
patógenos a través del estrechamiento de manos, algo muy conveniente en
circunstancias sanitarias adversas.









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