Hoy nos acercamos a otras islas del litoral vasco. La primera de ellas es la de Aquech o isla de Aqueche, que tiene también otras denominaciones en euskera. Está situada en el cabo Machichaco en la localidad vizcaína de Bermeo.
Con una
superficie de tres hectáreas, es un peñón prácticamente inabordable, a la que
le cabe el honor de ser la isla de mayor altura, superior a los 100 metros, del
País Vasco. Es un santuario de aves marina, como el cormorán grande y nos puede
fondear ni bucear en sus inmediaciones. En ella crecen algunos olivos
silvestres y, junto a ella, se encuentra la isla de San Juan de Gaztelugatxe, a
la que ahora nos vamos a referir.
Es otro
espectacular islote de Bermeo que está unido al continente por un puente de dos
arcos, desde donde parte una escalera de 241 escalones, marcado con las
estaciones del Vía Crucis. Los que los superan tocan tres veces la campana de
la ermita, pidiendo un deseo.
En lo alto,
hubo un castillo, que dio nombre a la isla, ya que “gaztelu” en euskera
significa castillo y “atx”, peña, por lo que significa “peña del castillo”.
Posteriormente, ya en el siglo XI, fue edificada una ermita, dedicada a San
Juan, que el señor de Vizcaya D. Íñigo López donó al monasterio aragonés de San
Juan de la Peña.
La ermita ha
sufrido varios saqueos, a lo largo de su historia, uno de ellos protagonizado
por Francis Drake y, también por los corsarios hugonotes de La Rochelle.
Además, en 1978, sufrió un incendio provocado que la arrasó por completo y tuvo
que ser reconstruida, siendo reinaugurada en 1980.
La isla alcanzó
fama mundial, al servir de escenario de uno de los capítulos de la serie “Juego de Tronos”, para la que se recreó digitalmente un castillo, aunque pudieron
verse los escalones de acceso.
Desde entonces,
la afluencia de público creció considerablemente, siendo preciso establecer
medidas para controlarla.
En torno a ella
hay muchas leyendas, así como tradiciones que se plasman en varias romerías.
Una costumbre muy bonita es la de los barcos bermeanos que, al inicio de la
campaña del atún, dan tres vueltas a la isla, haciendo sonar sus sirenas para
implorar la protección de San Juan.
Terminamos hoy
en la isla de Garraitz, situada en el municipio de Lequeitio, junto a la
desembocadura del río Lea, también conocida como isla de San Nicolás. Tiene una
longitud de 250 metros y una altura de 48. En el pasado hubo allí una ermita,
hoy desaparecida, en la que se confinaban los enfermos de lepra. En ella crecen
algunos pinos, como puede verse en las imágenes.
Está unida a la
costa cercana por un muro, construido para evitar que los sedimentos aneguen el
puerto. Por él se puede acceder andando a la isla, siempre que la marea esté
baja.








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