El tercero de los patrulleros de la clase Anaga fue el P-23 Marola, que fue botado en Ferrol el 4 de junio de 1981. Tuvo su base en Santander y, posteriormente en Ferrol.
Fue dado de
baja el 11 de junio de 2010, al mismo tiempo que los patrulleros Mouro y
Bergantín. En la imagen, el último arriado de bandera en los tres
buques.
Tomó su nombre del islote de Marola, que está situado en la costa del municipio coruñés de Oleiros, en la confluencia de las rías de Ferrol, Betanzos y Coruña, una zona de fuertes corrientes, por lo que un viejo refrán marinero decía que “Quien pasou a Marola, pasou la mar toda”.
El P-24 Mouro
fue el siguiente patrullero de la serie, botado en Ferrol el 14 de julio de
1981 y dado de baja, con los patrulleros antes mencionados el 11 de junio de
2010.
Tomó su nombre
de la pequeña isla de Mouro, situada frente a la península de la Magdalena, en Santander.
Tiene una superficie de 1,7 hectáreas y, sobre ella, destaca el faro construido
en el siglo XIX, en el que vivieron dos fareros, hasta que fue automatizado en
1921.
Entre la vegetación
que crecía allí, merece mencionarse el hinojo marino que, ya en el siglo XVI,
era recolectado por los buques que zarpaban de Santander para ser utilizado
como condimento.
Actualmente, la
vegetación autóctona ha ido siendo sustituida por una especia de origen sudafricano,
llamada “uña de gato”, llevada hasta allí por uno de los fareros.
Durante la
Guerra de la Independencia, fue ocupada por españoles y británicos, para, desde
allí, batir las defensas francesas de Santander, antes de llevar a cabo el
desembarco que permitió la reconquista de la ciudad.





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