miércoles, 29 de abril de 2026

Nuestro viaje a Asturias II. Palacio de Meres

         El primer día de nuestra estancia en Asturias, nos permitió retornar al palacio de Meres, que ya nos había sorprendido cuando lo conocimos hace seis años y, ahora, nos ha supuesto el retorno a este paraíso soñado que fue declarado “Bien de Interés Cultural” en 1990.

 


         Al son de la música tradicional, entramos en este recinto en el que se ubica el palacio edificado en el siglo XVI, en el lugar donde se alzó una torre medieval. Perfectamente restaurado, es utilizado como marco incomparable para la celebración de eventos.

 



El palacio, enclavado en una hermosa finca, con amplios espacios abiertos en su entorno, consta de un cuerpo central, enmarcado en su fachada principal por dos torres. El interior se articula en torno a un gran patio central con columnas toscanas, desde el que se accede a la planta noble, abierta al patio por una amplia balconada de madera.

 


         En los jardines, con una temperatura sumamente agradable, pudimos disfrutar de una degustación de productos de la tierra, en la que no faltó la sidra escanciada por Pablo, con gran habilidad.

 



         Después en el interior del palacio sirvieron una espectacular fabada. En la mesa presidencial se sentaron Dª. Laina Uría Ríu, la propietaria del palacio, junto con la Presidenta de Hispania Nostra, Dª. Araceli Pereda, el Vice-Presidente D. Luis Cueto y su esposa y Mr. Mervyn Samuel, entre otras personas. Al lado se encontraba la Directora General Dª. Bárbara Cordero, con su hijo Lucas, estudiante de Económica en la Complutense.

 



         Tuvimos la fortuna de compartir la mesa con Laina Cores Uría, la princesa del palacio y artífice de su gestión, junto a la que pudimos escuchar la actuación de su madre que cantó, admirablemente, con una portentosa voz. Laina nos mostró también las obras de Arte que decoran las estancias del palacio, entre ellas, diversos lienzos del gran pintor asturiano, miembro de la familia, D. José Uría y Uría (1861-1937).

 


         Al término de la comida nos trasladamos a la “capilla” del palacio que, en realidad, es una iglesia de considerables dimensiones edificada en el siglo XVII por D. Antonio Argüelles Quiñones y Valdés, marqués de la Paranza y vizconde de las Arenas, sobre una antigua ermita que estaba dedicada a Santa Ana. Sobre la portada de acceso se encuentran las armas de los Argüelles, cinco flores de lis con bordura de veros y castillos.

         El templo, de planta de cruz latina y bóveda de crucería, sorprende por su magnificencia y alguna de las obras que allí se conservan. En el crucero pueden verse también las armas de los Argüelles.

         El retablo mayor con Santa Ana en el ático y un bonito bajo relieve de los desposorios de María, está presidido por la imagen de vestir de la Virgen del Amparo, cuya festividad se celebra el 15 de agosto. Nos llamó la atención la urna circular en forma coronada por el Cordero y la cruz que se utiliza como sagrario.

 

         Allí, la Presidenta de Hispania Nostra presentó el libro conmemorativo de las Bodas de Oro de esa asociación, el cual también será presentado en Borja, en fecha que oportunamente se anunciará.

 


         Seguidamente, la capilla Musical del propio palacio ofreció un hermoso concierto con el que se puso el punto final a una inolvidable visita.


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