En artículos anteriores hemos presentado dos series de patrulleros a los que la Armada bautizó con nombres de islas. Esta costumbre continuó con unas unidades de menor porte, que también llevaron nombres de islas.
Una de ellas es el patrullero Isla
de León (P-83), de la clase “Rodman 101”, construido en los astilleros
Rodman Polyships, en 2003, como guardacostas de la Junta de Galicia, pero, en 2022,
fue cedido a la Armada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, causando alta,
el 14 de octubre de 2022, en la Lista Oficial de Buques de la Armada, siendo
integrado en la clase Toralla (de la que hablaremos otro día)
Con una eslora de 31 metros y una
manga de 6, tiene un desplazamiento 62 toneladas. Su dotación es de diez
personas y tiene su base en Ceuta.
El nombre del
Isla de León tiene un profundo significado histórico y simbólico para la Armada
Española. Situada en la provincia de Cádiz y también conocida como isla de San
Fernando, es un lugar de gran relevancia para la historia naval española, a pesar
de lo cual, ningún buque de la Armada había llevado su nombre.
Separada del continente
por el caño de Sancti Petri estuvo habitada desde épocas remotas. Allí se ubicó
la Villa de la Real Isla de León, donde se reunieron las Cortes en 1810. Al
término de sus sesiones, ya en Cádiz, se tomó el acuerdo de darle el título de
ciudad y el nombre de San Fernando, en homenaje al rey Fernando VII, y como
reconocimiento a su heroico comportamiento durante el sitio al que la sometió
el mariscal Victor.
San Fernando lo ha sido todo para la Armada. Allí se levantó
la Real Población de San Carlos y edificios tan destacados como la primitiva
Escuela Naval, hoy Escuela de Suboficiales, con el Panteón de Marinos Ilustres
al lado.
Allí está el
Arsenal de la Carraca, hoy eclipsado por la Base Naval de Rota, pero donde aún tiene
su base el Juan Sebastián de Elcano. También esta en San Fernando la sede del
TEAR y, durante años fue la capital de uno de los tres Departamentos Marítimos.
Otro patrullero de esta serie es el Isla Pinto (P-84), también construido en el astillero de la empresa Rodman Polyships, de Moaña, en 2023, siendo entregado a la Armada en junio de ese año. Tiene su base en Melilla. Es del modelo Rodman-66, con una eslora de 20,5 metros y 4,9 de manga y un desplazamiento de 44 toneladas, pudiendo dar una velocidad de 32 nudos.
El patrullero toma nombre de la
pequeña isla de Pinto, situada en Mahón, que en realidad es un islote artificial
que, en su origen, llevaba el nombre de isla de Gegant. Alquilada a una familia
de comerciantes de la ciudad, los Subirats, apodados Pinta o Pintot y ese mote
terminó dando nombre al islote.
Durante la ocupación de Menorca por
el Reino Unido, en la Guerra de Sucesión, Mahón se convirtió en una importante
base naval y, en 1768, el islote fue acrecentado mediante rellenos, para crear
un arsenal, en el que llegaron a construir varios buques.
En el centro del islote
construyeron varios edificios que aún se conservan, entre ellos el de la torre
del reloj.
Al ser reconquistada
la isla, allí se ubicó la Base Naval de Mahón y, a finales del siglo XIX, fue
construido el varadero cubierto, formando parte de las instalaciones de la
brigada torpedista que allí se ubicó.
Al cesar las actividades
de la Base, la Armada cedió, en 2006, la isla a la asociación de Amics de la
Mar Port-Maó, que asumíó su mantenimiento. Actualmente ha sido transferida a la
Fundación Museo Naval para la creación de un museo.









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