martes, 24 de febrero de 2026

Un día histórico

 

         El pasado sábado, por la mañana, asistimos a un acontecimiento histórico: el momento en el que D. Manuel Giménez Aperte accedía a uno de los monumentos más importantes de nuestra ciudad, que acaba de adquirir.


         Bajo el enlucido de sus paredes exteriores aparecen los sillares de lo que, en realidad es una torre de notable antigüedad que, posteriormente, fue utilizada como vivienda hasta época reciente.






         En el interior, bajo las capas de yeso, aparecen los sillares de piedra que conforman su estructura y, en otros lugares, como la escalera, hay vanos ocultos muy bien conformados.

 

         Pero, lo más llamativo es la gran bodega existente en el sótano, con bóveda de medio punto y toda ella de sillares. El hecho de que, en un determinado momento fuera dividida por un muro, con el fin de soportar las estructuras superiores añadidas, al convertirse en vivienda, le resta espectacularidad.



A diferencia de los sillares de las plantas superiores, los de la bodega, llevan marcas de cantero, lo que permite afirmar que esta estructura es mucho más antigua.

Cabe preguntarse acerca del origen de este edificio. Han sido varias las atribuciones efectuadas. Se llegó a pensar que era la casa de Juan de Coloma. Posteriormente, apareció un documento que mencionaba la autorización concedida, en 1460, por Juan II de Aragón a Andalla Benamir y su mujer Exenca, dos musulmanes borjanos, para construir un torreón fortificado junto a la muralla. Desde entonces, se ha venido hablando del torreón de Benamir.

Sin embargo, la presencia de marcas de cantero hace retrotraer su construcción o, al menos, la de la bodega, a una época mucho más anterior. Para el Dr. D. Alberto Aguilera no hay duda de que corresponde al almacén de la Primicia de la iglesia de Santa María, aunque, más tarde, pudo edificarse el torreón sobre él.

En cualquier caso, los trabajos que se iniciarán próximamente, podrán dar respuesta a estos interrogantes y servirán para recuperar definitivamente el edificio civil más antiguo que se conserva en Borja, cuya importancia supera los límites de nuestra ciudad.

Ojalá, el nuevo propietario que tan extraordinaria labor ha llevado a cabo en otros castillos, pueda llevar a cabo la recuperación de esta torre, a la que podríamos dar el nombre de “Torreón de Dª. Martina”.

Para nosotros, tras mucho tiempo de espera, el inicio de la salvación de este elemento patrimonial constituye una gran noticia, que viene a contrarrestar otras muy negativas que se han ido sucediendo últimamente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario