miércoles, 2 de septiembre de 2026

Escultura urbana en Borja

 

         Ayer comentamos los monumentos existentes en Viella, la capital del valle de Arán y hoy queremos hacer referencia a los que hay en Borja, una localidad con mayor número de habitantes, pero que no se distingue por la preocupación por decorar sus calles y plazas con esculturas.

         Entre las pocas que podemos ver, se encuentra en la plaza de Santo Domingo una escultura del artista borjano Pepe Sanmartín, realizada en mármol que inicialmente, estaba rodeada por un pequeño estanque, ahora reconvertido en jardinera.   

Fue inaugurada el 31 de marzo de 2001, siendo Alcalde D. Luis María Garriga.


También, durante uno de los mandatos de D. Luis María Garriga, se procedió a la reforma de la antigua “fuente del Hospital”, en la plaza de Ntra. Sra. de la Peana, colocando un gran bajorrelieve, obra del escultor borjano D. José Sanmartín, alusivo a una leyenda muy difundida, aunque sin ninguna base real, referida a la muerte del señor de Majones y a la supuesta protección dispensada al asesino, por la madre de la víctima.

De Pepe Sanmartín existió otra obra, dedicada al Canto Coral, situada junto a la Cooperativa Agrícola, en el sector de la N-122, que lleva el nombre de Avenida del Canto Coral. Realizada en madera, fue retirada, quizás por deterioro.

 

El 27 de mayo de 2022, siendo Alcalde D. Eduardo Arilla, fue inaugurado el monumento a la Jota, en la Planilla. Se trata de una talla en madera que el escultor de Santa Cruz de Moncayo, José Manuel Val Hernández firmó en 2020, aunque lo vimos realizándola en la plaza del Mercado, durante la tradicional feria del Mercado, en agosto de 2019.

 

Completamente desapercibida pasa esta escultura del artista japonés Tadashi Hashimoto, nacido en Kamakura en 1946 y con una dilatada experiencia en este tipo de obras de arte urbano, instaladas en diferentes ciudades.

         En 2002, participó en una exposición, organizada por la Asociación Cultural “Arte en órbita”, en el monasterio de Veruela. La obra que llevaba el nombre de “Continuum” estuvo instalada en el acceso al recinto, junto a la Casa Abacial.

         Allí lo conoció el entonces Presidente de la Comarca D. Luis María Garriga que fue quien adquirió la escultura, siendo colocada en la Estación de Transferencia, porque era un espacio de la comarca, donde pocos la han visto.

 

         En uno de los patios exteriores de la Casa de Aguilar se encuentra el monumento dedicado al cardenal D. Vicente Casanova Marzol. Se trata de un busto en bronce, realizado por el escultor Carlos Arrabal, que fue financiado por su sobrina Dª. María Pilar Rivas Gracia y por nuestro Presidente, como desagravio a la memoria del cardenal y con el propósito de que pueda llegar a instalarse en un lugar público.



         Más sorprendente es el caso del monumento que, en la plaza de San Francisco iba a ser dedicado al capitán borjano Francisco de Pradilla, fundador en Colombia de la localidad de Barichara.

         Por iniciativa de Miguel de la Quadra-Salcedo, con ocasión de la Ruta Quetzal, fueron creados dos bustos, con la imagen idealizada del citado capitán, para ser colocados en Barichara y Borja.

         El de Barichara fue inaugurado con los máximos honores, aunque sin la presencia de una representación borjana, como estaba previsto, pero el de Borja, donde todo estaba preparado, quedó pendiente. Murieron Miguel de la Quadra y Leandro Galindo, y el busto de Francisco de Pradilla espera, en el interior del convento de Santa Clara, que cambien las circunstancias para recibir el homenaje que se merece.

         Como puede verse, Borja no es una ciudad proclive a engalanar sus calles con monumentos, a pesar de que nos orgullecemos proclamando nuestro amor a la Cultura.


No hay comentarios:

Publicar un comentario