En el entorno de Mahón hay tres islas: la del Rey, la del Lazareto y la isla de Colom. Las dos primeras, las visitamos en 2022, con ocasión del congreso de Hispania Nostra que celebramos allí. Por este motivo, les dedicamos sendos artículos que volvemos a reproducir ahora, con motivo del recorrido que estamos efectuando por las islas españolas.
La isla del Rey está situada en el
centro de la bahía de Mahón. Recibe ese nombre porque fue allí donde desembarcó
el rey Alfonso III de Aragón para iniciar la reconquista de Menorca.
Durante la
primera dominación inglesa, el gobierno británico expropió los terrenos de la
isla a sus propietarios para construir un hospital naval que estuvo en servicio
entre 1711 y 1771.
Fue en el
transcurso de la segunda dominación cuando se levantó un nuevo hospital, cuya
primera piedra fue colocada el 30 de octubre de 1711. Las obras finalizaron en
1776 y, desde entonces prestó servicios sanitarios hasta 1964 en el que sus
instalaciones fueron trasladadas a la ciudad de Mahón.
El gran edificio quedó abandonado, iniciando un proceso de
ruina, mientras la maleza cubría toda la isla. En 1973, el Ayuntamiento de
Mahón adquirió la isla y la cedió al Estado para construir un Parador Nacional.
El proyecto fracasó, así como el intento realizado, en 1985, para convertir el
antiguo hospital en un hotel privado.
Finalmente, en 2004, el general D.
Luis Alejandre Sintes, puso en marcha la Asociación de Amigos de la isla del
Rey que, al año siguiente, se convirtió en la Fundación Isla del Rey, a la que
el Ayuntamiento cedió el uso de los 41.000 metros cuadrados de la isla.
Fueron los
voluntarios de la Fundación quienes asumieron la titánica tarea de restaurar
todo el complejo hospitalario, logrando salvar ese magnífico edificio y su
entorno.
Las salas
interiores del edificio han sido acondicionadas para acoger, entre otras cosas,
una importante biblioteca de temas médicos, con obras donadas por diferentes
profesionales.
En otras se han recreado las salas de hospitalización, la
botica o los laboratorios, conservando también una notable colección de
instrumental médico y quirúrgico. A las salas dedicadas a la tragedia del acorazado Roma les dedicamos, en su momento, otro artículo.
Se ha
recuperado la capilla católica dedicada a San Carlos Borromeo y la estructura
de la capilla anglicana que tenía como titular a San Jorge. Hay otros espacios
temáticos a los que nos gustaría dedicar un artículo más adelante.
Frente al hospital, se ha instalado
en el llamado “Edificio Lángara” cedido por la Fundación, con la autorización
del Ayuntamiento, la galería de Arte Hauser & Wirth, que no pudimos visitar
pero que, en el corto espacio de tiempo que lleva funcionando, ha logrado
atraer a un importante número de personas.
Uno de los
aspectos más interesantes de la galería es el ajardinamiento de todo su entorno
que ha sido llevado a cabo por el famoso paisajista Piet Oudolf, con un
resultado muy llamativo.
Hay también
varias esculturas. Una de ellas era una gigantesca araña que ya nos alarmó al
llegar, dado su aspecto amenazante. Como era lógico, logró capturar a una
inocente joven que se atrevió a acercarse y fue necesario el concurso de varias
personas para lograr rescatarla de un trágico final.
Además, junto
al embarcadero por el que se accede a la isla, la Armada Española dedicó en
2011 un monumento a “los marinos de todos los países que murieron o sanaron en
este hospital”.




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