Junto al del
Rosario de Cristal de Tauste se encuentra el de la Semana Santa, que no conocíamos
y nos causó una favorable impresión.
La Semana Santa de Tauste tiene su origen en 1589, año de la llegada de los franciscanos a la villa y, en 2014, fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón. El museo fue inaugurado en 2016 y, posteriormente, fue ampliado.
A la entrada,
nos sorprendió la presencia de dos maniquíes, con los trajes propios de los “armados”
o soldados romanos que aquí se les conoce con el nombre “judíos”, los cuales
acompañan a la figura de Longinos, el centurión que atravesó con su lanza el
costado de Cristo.
Los “judíos”
custodian al Cristo yacente en la tarde y noche del Jueves Santo, en la capilla
del Rosario de la iglesia de Santa María. El relevo de la guardia va acompañado de un
toque especial interpretado históricamente con violines y caja.
Llama la
atención las pobladas barbas que cubren su rostro, a pesar de que, según la
costumbre romana, los soldados iban afeitados, como así ocurre con el personaje
que representa a Longinos.
Tras ellos se
exponen los estandartes de las diferentes cofradías que participan en los
desfiles procesionales, que son la de la cofradía de la entrada en Jerusalén,
la de la Virgen Dolorosa, la de las Siete Palabras, la del Nazareno y la del
Sufrimiento de Jesús.
En el centro de
la sala se encuentra el gran paso de la Cena del Señor, con los apóstoles en
torno a la mesa, que puede contemplarse de cerca, por medio de una escalera.
En torno al
recinto expositivo, pueden verse los diferentes pasos que desfilan en diferentes
procesiones que son: procesión de los Siete Dolores, procesión de la burreta,
procesión del Encuentro, procesión de las Siete Palabras, procesión de la Cena,
procesión del pregón, procesión del Santo Entierro y procesión del Resucitado.
Al final del
recorrido vimos un retablo con la imagen de la Piedad y, bajo él, una muy bonita
de la Virgen dormida.
Vimos también,
una colección de platos de porcelana de Gien-Loiret (Francia), con escenas del
Nuevo Testamento, donada por Pilar Chacorrén Usán.
También
despertó un gran interés entre nuestros acompañantes franceses el maniquí con
las vestiduras que pertenecieron al obispo D. Mariano Supervía, nacido en
Tauste el 17 de diciembre de 1859, que fue obispo auxiliar de Zaragoza y, entre
1896 y 1918, de Huesca. A su fallecimiento quiso ser enterrado en la capilla de
la Virgen de Sancho Abarca de la iglesia de Santa María de Tauste.
Un museo, en suma, creado en el
lugar donde, con anterioridad, se almacenaban los pasos, al que se le dio la
actual forma, siendo el primero creado en la diócesis de Zaragoza,
constituyendo un excelente ejemplo para otras localidades.















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