domingo, 27 de mayo de 2012

Lápidas en nuestras calles: A Don Valentín Ruiz en Borja


   
         Esta lápida se encuentra en el edificio de la calle Santa Cristina nº 7 de Borja, una casa en la que vivió el ilustre músico D. Valentín Ruiz Aznar, nacido en esta ciudad el 13 de febrero de 1902, aunque en el Molinillo, donde entonces residían sus padres. Puede inducir a error la fecha que figura en ella, pues ni corresponde a la fecha de su nacimiento, ni a la del homenaje ya que tuvo lugar el 2 de noviembre de ese año. Se trata, por lo tanto, de una curiosidad digna de ser resaltada.


            Aquel día, el Prof. D. Ricardo Rodríguez pronunció una conferencia sobre “La obra musical de D. Valentín Ruiz Aznar” en el Salón de Actos de la Casa de Aguilar.



 
            Después se procedió al descubrimiento de la lápida en la fachada de su casa, en presencia del entonces alcalde de la ciudad D. Luis María Garriga.



 
            Los actos se celebraron en el marco de las XXII Jornadas Coralistas por lo que, a continuación, los miembros de la Coral “Vientos del Pueblo” y los de la coral granadina que se había desplazado a Borja para participar en las jornadas, interpretaron algunas obras del ilustre compositor borjano.


 
            Don Valentín Ruiz fue, sin duda, el más importante de los músicos nacidos en nuestra ciudad durante el siglo XX y una de las figuras más representativas de la música religiosa española de su época. Su vocación musical se despertó cuando, a los 9 años, fue enviado como “infantico” al Pilar de Zaragoza. Cursó los estudios eclesiásticos en la Universidad de Comillas, donde completó su formación como músico. A los 25 años, obtuvo la plaza de Maestro de Capilla de la catedral de Granada, ciudad en la que residió el resto de su vida, llegando a ser canónigo y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Granada. Autor de numerosas composiciones, muchas de ellas siguen figurando en los repertorios de agrupaciones corales actuales.


           Su figura es especialmente recordada en esa ciudad andaluza. En la fachada del convento de Santa Clara, en el Albaicín, del que fue capellán se colocó esta placa, el 14 de febrero de 1986,  sobre un típico “pilar” o fuente granadina.

            El año anterior, el M. I. Ayuntamiento de Borja le había honrado dando su nombre al Paseo.

 
            El pilar con la placa que recordaba esta circunstancia desaparecieron con motivo de las recientes obras de remodelación. Sería conveniente volver a colocarla y si no se quiere acometer la reconstrucción del pilar, podría ser utilizado otro de las mismas características que sirve de apoyo a un monumental árbol.

sábado, 26 de mayo de 2012

Las campanas del convento de Santa Clara



            En este recorrido que está desarrollando Enrique Lacleta por los campanarios de Borja, le toca hoy el turno al del convento de Santa Clara.





            En este caso, se trata de una modesta espadaña de ladrillo, de construcción relativamente reciente, con dos campanas de diferente tamaño, con yugo metálico y mecanizadas.






            La más pequeña carece de cualquier tipo de inscripción, aunque parecer ser coetánea de la mayor.







            En esta otra, por el contrario, figura el nombre: “MARÍA JOSEFA CLARA”, junto con los probables apellidos de los donantes: “ALFARO-XIMÉNEZ”.






Aparece, asimismo, la fecha de fundición: “1963” y la empresa que la realizó:”Fundiciones Tolosana” de Zaragoza.





Es curioso que, a pesar de ser una instalación reciente, apenas existen datos sobre la misma. Por el contrario, Alberto Aguilera ha encontrado referencias sobre las antiguas. Así sabemos que, en 1619, se colocó la primera campana del convento, la cual llevaba el nombre de “Clara Miguela”, en clara referencia a la vecina parroquia de San Miguel. Esta campana se quebró en 1749, siendo fundida de nuevo durante el abaciado de Sor Margarita Lázaro y San Gil. En esa ocasión se le dieron los nombres de “Clara, Miguela, María, Francisca, Ana y Sebastiana”. No pudieron añadirse más porque ya no quedaba sitio en la campana tras colocar estos seis, un número realmente sorprendente. Como dato curioso, podemos reseñar que la reparación costó 22 libras.

Exposición de Inmaculada Arricivita en Ejea de los Caballeros



            Hace pocos días nos ocupábamos de Inmaculada Arricivita, con motivo de la visita efectuada a su estudio en la localidad de Agón. Ahora, nos complace comunicar que, desde este sábado y hasta el día 15 de julio, podrán admirarse sus últimas realizaciones en la Sala de Exposiciones de la calle Medievilla de Ejea de los Caballeros.
            La exposición ha sido organizada por el Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de la capital de las Cinco Villas y estará abierta todos los días de 19 a 21 horas. Durante los días festivos, abrirá también, por la mañana de doce a una.

viernes, 25 de mayo de 2012

Una cabaña circular en Vera de Moncayo


            En el valle del Huecha, pero dentro del término municipal de Vera de Moncayo, existe una cabaña circular de características similares a las que venimos comentando, aunque de un tamaño sensiblemente inferior ya que su altura es de 1,60 metros y el diámetro de la base de 2,30 metros.


 


            Puede pasar desapercibida, desde el camino, pues esta cubierta de tierra y hierba. Construida como todas anteriores con piedra seca, su remate es más aplanado.


 


            Desde en el interior se advierte, perfectamente, una abertura superior, obturada con piedras planas.







            Félix A. Rivas nos ha facilitado unas fotografías más antiguas en la que puede apreciarse la existencia de una piedra, sobre el dintel, con la probable fecha de su construcción “Año 1910”. También se advierte que su estado general era un poco mejor que en la actualidad, pues se han producido algunos desprendimientos en el lado izquierdo.





            Como la piedra con el año ha desaparecido, ofrecemos aquí una imagen en detalle de la misma que realizó Félix Rivas, en su momento.

Lápidas en nuestras calles: Al V conde de Fuenclara en Luceni



            Entre los personajes destacados que han nacido en nuestra zona, ocupa un lugar preferente D. Pedro Cebrián y Agustín, V conde de Fuenclara.




            Vino al mundo el 30 de abril de 1687 en el palacio familiar de Luceni que, en la actualidad, ese sede de la Casa Consistorial de esa localidad. Era el sexto hijo de los diez que tuvo el IV conde y tenía, tan solo, cinco años cuando murió su madre.
            Dos circunstancias influyeron decisivamente en su trayectoria personal. En primer lugar, su fidelidad a la causa borbónica que le llevó a participar en diversas operaciones militares, durante la Guerra de Sucesión.



            Su madre, Dª Lorenza Agustín y Marcilla, era sobrina de la condesa de Castellflorit de quien recibió en herencia la finca que tenía en el barrio de Sayón de Borja, la que se ha venido conociendo como “el palacio” y de cuyo edificio principal se conservan restos significativos. Precisamente, allí se encontraba el padre de D. Pedro, cuando las tropas austracistas atacaron Borja, teniendo que huir a Navarra por Valcardera.



            La otra, fue su matrimonio, el 15 de octubre de 1716, con Dª María Teresa Patiño Altendolo, sobrina del poderoso ministro de Felipe V, D. José Patiño Rosales, Intendente General de Marina. De esta unión nació una hija a la que pusieron el nombre de María Hipólita, posiblemente en recuerdo a la condesa de Castellflorit.
            A la muerte de su padre, en 1726, D. Pedro se convirtió en V conde de Fuenclara y señor de Luceni, Boquiñeni, Ribas, Maleján y la mitad de Albeta. No puede ser más clara, por lo tanto, su vinculación con nuestra comarca. En 1731 obtuvo la grandeza de España y, tres años después, fue nombrado embajador ante la república de Venecia.




            En 1742, fue nombrado virrey de Nueva España, llegando a Veracruz el 5 de octubre de ese año. Tras la llegada al poder del marqués de la Ensenada, cesó en ese importante puesto, siendo objeto de diversas acusaciones de las que logró salir airoso en el preceptivo juicio de residencia. Alejado de toda actividad pública, falleció en su palacio de Madrid el 6 de agosto de 1752, ordenando que su corazón fuera sepultado el templo del Pilar, junto a sus padres.





            En recuerdo suyo, el ayuntamiento de Luceni instaló, en las escaleras de la que fuera su casa en esa localidad, esta lápida conmemorativa.





            En este mismo lugar, el 25 de mayo de 1996, fue presentado el libro de Sergio Castillo, editado por el Centro de Estudios Borjanos, en homenaje a este ilustre personaje.







            El acto tuvo lugar en las bodegas del palacio, bajo la presidencia del entonces alcalde de Luceni y con asistencia de un nutrido grupo de personas.




            En la actualidad, en una parte de esa planta está instalado un pequeño museo etnológico, mientras el resto del edificio está a la espera de la terminación de las obras de rehabilitación, en el transcurso de las cuales fue preciso trasladar las dependencias municipales a la Casa de Cultura.

jueves, 24 de mayo de 2012

Paralelismos entre la celosía de Santa María y unas pinturas de San Miguel


            Un amable lector nos ha enviado un comentario en el que advierte acerca de la relación existente entre la celosía encontrada en el claustro de Santa María de Borja y unas pinturas conservadas en la antigua iglesia de San Miguel, actual sede del Museo Arqueológico.



            Efectivamente, se trata de obras muy similares en cuanto al diseño. Arriba insertamos la reconstrucción de la celosía, efectuada por la arquitecta Dª María Martínez Fábregas, a partir de los restos encontrados.


            Las pinturas a las que se refiere nuestro lector se encuentran en una de las dos capillas que fueron construidas, aprovechando el primitivo pórtico de acceso a la iglesia de San Miguel.





            Aparecieron durante las obras de restauración y, entre los nervios de la bóveda de crucería simple que la cubre, se advierten esos motivos de tradición gótica tan similares a los de Santa María.





            Distinto es el caso de las pinturas de los muros que, en este caso, son ya de influencia renacentista, aunque de tosca factura.





            En los nervios, destaca la representación de unos dragones, cuyas cabezas recuerdan a lobos, arrojando fuego por sus fauces.





            El Prof. Antonino González Blanco, en una reciente visita para estudiarlos, destacaba esas largas lenguas de fuego que se prolongan por la nervadura de la bóveda.

El tamariz de Magallón y el olivo de Agón


            Pedro Domínguez Barrios nos remite estas fotografías del tamariz existente en la partida de la Barrita, en el término municipal de Magallón.




            El tamariz es un arbusto que, en ocasiones, puede transformarse en árbol pero es difícil que alcance la prestancia y belleza de este ejemplar. Pedro nos dice que aparece en un catálogo de árboles monumentales y singulares de Aragón. El único que conocemos es la obra Árboles de Aragón, editada en 1997 por Prames y el Gobierno de Aragón y en ella no figura. Sin embargo, el Servicio de la Red Natural de Aragón y Desarrollo Sostenible tiene establecido un procedimiento para incluir aquellas especies que lo merezcan.



            En este caso, disponemos de las imágenes pero sería conveniente reunir los datos precisos e identificar la especie, pues hay varias. Es muy probable que este árbol tan interesante haya sido objeto de atención por parte de algunos investigadores, pero hemos considerado interesante darlo a conocer a nuestros lectores.



            Incluimos también unas imágenes de olivo que el ayuntamiento de Agón replantó en la plaza principal de la localidad, en torno al cual se celebró la comida popular el día de la romería de la Virgen de Gañarul.


 

            Según nos informó el Sr. Alcalde, fue traído de un vivero de la zona del Jalón y aquí ha arraigado muy bien, llamando la atención por su tronco espectacular.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Presentación en Borja de la última novela de Fernando Sanmartín



            Fernando Sanmartín Gómez es un conocido escritor, nacido en Zaragoza, en 1959. Está especialmente vinculado a nuestra comarca, ya que su familia es de Maleján, localidad que visitó asiduamente durante su infancia y juventud.
            Tras cursar la carrera de Derecho, fue profesor en la Universidad de Zaragoza. En la actualidad, es Jefe del Servicio Gestor del Palacio de la Aljafería.
            Escritor vocacional, es autor de 13 obras en prosa y poesía, la mayor parte de las cuales están disponibles en la biblioteca del Centro de Estudios Borjanos, así como todos los números de la revista La expedición, de la que fue co-director, y en la que también publicó José María Conget, entre otros muchos escritores aragoneses.  



            Ahora, Xordica Editorial acaba de publicar su última novela, Te veo triste, la historia de Marta, una joven zaragozana que, desde Bruselas, regresa a su ciudad natal tras la muerte de su padre, con el propósito de cumplir su última voluntad: “Dile a Carmen Cabrera que he muerto”. Para ello, tendrá que iniciar la búsqueda de esa mujer de la que, hasta ese momento, no había tenido noticia. Será a lo largo de ese proceso cuando logrará reconciliarse con el recuerdo de su padre, tras un largo período de distanciamiento.
            Con este motivo, podemos anunciar que la novela será presentada en la Casa de Aguilar de Borja el día 15 de junio, viernes, a las 8 de la tarde, con asistencia de su autor.