sábado, 9 de marzo de 2019

Intervención junto a un pilar de Alberite


         Este es el llamado pilar de San Gregorio o Santa Quiteria, el único existente en el término municipal de Alberite de San Juan. Ubicado en el camino que conduce a Bureta está constituido por dos cuerpos paralepipédicos, de planta cuadrada, separados por una línea de imposta y con el remate piramidal coronado por una cruz de hierro. Construido en ladrillo, originalmente estuvo revocado con yeso en todas sus caras aunque se fue perdiendo en el transcurso del tiempo. En el segundo cuerpo se abre la hornacina, en arco de medio punto. Es probable que, en el siglo XVII, estuviera dedicado a Santa Quiteria, protectora frente a la rabia y que, coincidiendo un siglo después con el pasado de las reliquias de San Gregorio por nuestra comarca, camino de Levante, en momentos de una gran plaga de langostas, se le cambiara la titularidad. Allí, el 9 de mayo, fiesta de San Gregorio, se bendicen las culecas y cuando Pedro Domínguez Barrios publicó la obra dedicada a los pilares votivos en nuestra comarca, su estado no era demasiado bueno.




         El pasado sábado Dª. Paula Andía nos mandó esta imagen cuestionando la intervención que allí se había realizado, de la que no teníamos noticia y que, al ver la imagen, llegamos a pensar que era un montaje con el antes y el después de su restauración. Por ello, requerimos la colaboración de Pedro Domínguez quien, inmediatamente se trasladó a ese lugar.





         Ahora, Pedro nos ha enviado nuevas fotografías en las que puede constatarse que se ha construido una réplica del antiguo pilar, dejando el original sin restaurar. Nos dice que la intervención ha sido promovida por el Ayuntamiento de la localidad, bajo la dirección del arquitecto municipal. El nuevo pilar se ha levantado, sobre un basamento de hormigón, con ladrillo macizo actual y mortero de cal. El remate piramidal de mortero es igual que el antiguo, aunque vemos que, ni uno ni otro, tienen la cruz de hierro. 




         Esta llamativa solución no es la primera vez que se emplea en otros lugares. Esta imagen que le ha enviado Rafael Margalé corresponde al peirón de San Pascual Bailón, en Torrehermosa, en donde se levantó uno nuevo junto al antiguo, aunque el original estaba mucho más deteriorado que el de Alberite. Además el parecido entre uno y otro es muy relativo. Sin embargo, Pedro conoce otros casos en los que se realizó una copia idéntica. En el caso que nos ocupa a él personalmente no le disgusta la actuación, pues estamos viendo con demasiada frecuencia que las supuestas restauraciones terminan convirtiéndose en auténticas chapuzas. Aquí, al menos, se ha respetado aunque esperando que termine desplomándose.

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