Volvía de la Casa de Aguilar Enrique Lacleta con nuestro Presidente, cuando les llamó la atención la luna entre las torres de Santa María y quiso captar ese momento.
La verdad es
que era una imagen muy bonita. Además, como música de fondo se escuchaban los
aullidos de los licántropos que no faltan en nuestra ciudad, en medio del
silencio de una noche que nada tenía que envidiar a la de Halloween.


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